Las Provincias

Denuncian la falta de plantillas en residencias para atender a ancianos con alta dependencia

  • El Satse puso el caso de dos centros públicos de Alicante para reclamar a la Conselleria de Igualdad una revisión de la legislación sobre el personal y las ratios para adecuar las plantillas a la situación que se vive en los centros

El Sindicato de Enfermería de Alicante (Satse) denunció ayer la falta de plantillas en residencias para atender a ancianos con gran dependencia. El Satse puso el caso de dos centros públicos de la ciudad para reclamar a la Conselleria de Igualdad una revisión de la legislación sobre el personal y las ratios para adecuar las plantillas a la situación que se vive en los centros.

Según el sindicato, en la residencia La Florida hay 96 usuarios, de los que 40 son válidos y 56 asistidos. Sin embargo, entre los últimos residentes, 41 tienen un alta dependencia aunque «no están catalogados» como tal porque «no se les realiza revisiones periódicas» para verificar si ha habido con el tiempo un cambio en su estado de salud. «Los trabajadores atienden a mayores con alta dependencia, aunque oficialmente no lo sean», señaló Carmina Vaño, del Satse, quien insistió en la sobrecarga para los empleados. En esta residencia hay cinco enfermeras y una supervisora que se distribuyen en una por la mañana, otra por la tarde y una tercera por la noche para cubrir todas las atenciones.

La situación también es complicada en la residencia Juan XXIII con 206 usuarios, de los que 87 son dependientes. Son solo siete enfermeras.

«Hay un claro problema de cobertura; estamos hablando de mayores que requieren cuidados constantes, que tienen enfermedades, y aunque con la legislación vigente, que es de 2005, las ratios serían las correctas, la realidad es otra y tiene que revisarse», añadieron desde el Satse.

Los trabajadores, según recordó el sindicato, llevan tiempo denunciando la situación de sobrecarga y los problemas añadidos que tienen para cubrir bajas y vacaciones al no encontrar personal. La bolsa de trabajo no se ha abierto desde el año 2012 y, además, para una enfermera trabajar en una residencia pública no le puntuará después en Sanidad al tratarse de dos bolsas distintas.