Las Provincias

El escritor y columnista Lorenzo Silva.
El escritor y columnista Lorenzo Silva. / Rafa Gutiérrez

«Una parte de la clase política está amortizada»

  • Lorenzo Silva, escritor

  • El autor madrileño participa de las 'Catas literarias' del Maestral, donde presentará su último libro, 'Donde los escorpiones'

La extensa obra de Lorenzo Silva abarca novelas y relatos para muy distintos públicos como el juvenil. Entre tanta producción destaca la serie de los guardias civiles Bevilacqua y Virginia Chamorro, ya con nueve entregas, que han otorgado al madrileño los premios Nadal y Planeta, entre otros. Además de literato, también es columnista para este periódico. El viernes participará en las 'Catas literarias' del Restaurante Maestral, donde presentará su última novela, 'Donde los escorpiones', la novena de su serie más exitosa.

- Llega a Alicante para participar en la primera 'Cata literaria' de esta temporada del Restaurante Maestral. ¿Qué le sugieren este tipo de eventos que mezclan literatura y gastronomía?

- Exactamente idénticas a ésta no he hecho antes. No obstante, en torno a un libro se pueden realizar muchos formatos de evento. Alguna vez he estado en encuentros con comida o cena, en lugares más reducidos, pero como parece este, ninguno. Me parece buena idea potenciar, subrayar lo social de la cultura. A veces cultura parece estar en una realidad al margen de la sociedad, hasta con un punto que pone al lector o al literato como asociales. Siempre me he sublevado a eso, porque un buen libro, una película o una ópera pueden aportar una relación social agradable. Si además hay gastronomía, mejor reunir placeres porque ya hay bastantes cosas sin placer.

- ¿Tiene pensada su participación o la dejará abierta al público?

- El pretexto del encuentro es mi última novela 'Donde los escorpiones'. Será el eje o el inicio, pero cuando hablas de un libro hablas de muchas cosas. Además, me gustan las conversaciones, no eso de 'he venido a hablar de mi libro', que no entiendo bien. Cualquier tema, otro libro, otros autores pueden surgir y se tratará.

- ¿Le gustan este tipo de encuentro personal con sus lectores?

- Los hay de muchos formatos. Las ferias tradicionales, encuentros en bibliotecas o centros de enseñanza, porque también escribo para escolares. Las tertulias, en grupos más reducidos, o incluso, ese lector que me encuentro en el aeropuerto. En los tiempos que corren, la dimensión humana del lector es una dimensión afectiva, hasta donde se puede. Asimétrica, porque no hay intimidad con cientos de personas, pero toda relación personal es buena porque la producción literaria está muy vinculada a lector. Te das cuenta de que escuchas al lector para tenerlo pendiente a largo plazo y no ser un éxito de una temporada sino estar décadas escribiendo.

- ¿Le ocurre lo mismo con las redes sociales o es más reacio a las opiniones en ellas?

- Es verdad que en redes sociales la gente se sincera más, pero también en el cara a cara hay tanto opiniones positivas como desfavorables. A título personal no diría en una red social lo que no dijera en persona. Me sublevo a decir algo distinto tras un parapeto. Cuando detecto eso, me interesa menos la interacción. No me molesta que me critiquen cara a cara, pero sí parapetados. Denota falta de valor. Pero también en redes sociales hay interacción sincera y provechosa. Depende de personas. Intento que las redes sociales se parezcan a una relación verdadera.

- ¿Qué destacaría de 'Donde los escorpiones', la novela que presentará en Maestral?

- Es muy diferente a las anteriores. La serie tiene un recorrido de más de veinte años, porque salió en el 1998 pero la tenía escrita desde 1995. Tengo que reconocer que es una serie exitosa y afortunada que ha logrado tres premios importantes y tiene muchos lectores. Supone un riesgo cambiar drásticamente de escenario geográfico, el paisaje del lugar sin españoles e irnos a Afganistán. La historia está en un círculo especializado, con los militares en el extranjero. Es un riesgo porque hay a quién le guste esta especialización y a quien no le atraiga. Pero creo que nuestros militares en el extranjero es una historia poco aprovechada literariamente y la literatura está para contar estas historias comprometidas e incómodas. Bevilacqua está para explicarlo y habrá a quien le moleste. Pero para mis personajes es algo que no hecho y me gustó el riesgo.

- ¿Qué tienen de especial los personajes de Bevilacqua y Chamorro para protagonizar 9 novelas con éxito?

- Desde el punto de vista creativo lo he analizado y creo que lo tengo claro. Son dos personajes que son muy dúctiles. Me permiten lanzar una mirada bastante desprejuiciada. Son observadores privilegiados con acceso a informaciones y perspectivas de cosas sociales que el resto gente no tenemos. El porqué del éxito no lo sé. Puedo intuir que son dos personajes que no tienen pretensiones de ser superiores y cualquier lector empatiza con facilidad, se pone sus zapatos. No buscan impresionar al lector, son dos personas corrientes en circunstancias poco corrientes.

- ¿Qué supuso para usted y para la serie que su sétima entrega ganase el Premio Planeta en 2012?

- Me dio más visibilidad. No me podía quejar por entonces, pero permite llegar a más gente. Aunque también te complica más. Casi que en crisis, que suele haber más falta de actividad, yo he vivido al revés. Creativamente, eran personajes ya bastante hechos. No me planteé la posibilidad de participar en premios hasta que tuve cuajados los personajes y desde ahí los he ido desarrollando.

- Es columnista y comenta activamente la actualidad en las redes sociales. ¿Qué le sugiere la actual situación política española?

- No me gusta mucho escribir opinión, me gusta más contar historias. Pero con algunos aspectos significativos deberíamos ser más exigentes. No sé si todos los políticos son culpables, pero están alarmantemente faltos de discurso. Unos piensan en gobernar, otros en que no gobierne el otro, pero no hay un discurso sobre el país. Hablan de sus cosas, pero no de las encrucijadas de la comunidad a la que quieren representar. No hay pasión, hablan de sus cuestiones e intendencia. Deberíamos exigirles que levanten el vuelo, que se sacrifiquen algunos porque lo importante es crear un relato para España.

- ¿Tiene gran parte de culpa la calidad de los políticos de este momento?

- Hay gran parte de la clase política que está amortizada. Abarca a más de un partido como el PP, el PSOE, Izquierda Unida o parte del nacionalismo. Es parte es significativa, es importante. Hay gente que pide paso y no se lo dan. Deberían dejar paso a los jóvenes y no seguir con figuras amortizadas. Sobre la nueva política, era una demanda muy grande y ahora hay cierta decepción. Hay rostros y personajes nuevos, que no digo que carezcan de facultades, pero no están alcanzando el desafío.