Las Provincias

Miguel Ángel Pavón y Gabriel Echávarri, en la sala de la Junta de Gobierno Local.
Miguel Ángel Pavón y Gabriel Echávarri, en la sala de la Junta de Gobierno Local. / David Sabater

La licitación de los contratos de Ortiz provoca una nueva crisis en el gobierno

  • Guanyar se abstiene en los concursos de limpieza del cementerio y de infraestructuras festeras y obliga a retrasar el de dependencias y colegios al no mantener la plantilla

Guanyar provocó ayer una nueva crisis en el equipo de gobierno municipal al mostrarse reacia a la aprobación de los contratos de limpieza del cementerio y montaje de infraestructuras festeras y al bloquear el servicio de limpieza de colegios y dependencias municipales. Entienden que el pliego de condiciones que se presentó no cumplía las cláusulas sociales que la formación quería incluir y «no garantiza ni la plantilla ni las condiciones de trabajo de los trabajadores», explicaron fuentes de la formación. Amenazan con no apoyarlo hasta que no se incorporen una serie de condiciones sociales en el texto.

La postura de Guanyar sentó muy mal en el resto del equipo de gobierno, sobre todo por hacer público en un comunicado su postura en la Junta de Gobierno Local, ya que las fuentes consultadas por este diario entienden que es un órgano colegiado cuyas deliberaciones deben ser secretas, como el propio Consejo de Ministros. Además, explicaron fuentes municipales, la actuación de Guanyar se dirige directamente contra las órdenes expresas del alcalde, Gabriel Echávarri, de licitar inmediatamente estos contratos, que en la actualidad se prestan fuera de contrato.

Supone una nueva crisis entre los socios de gobierno, la enésima de esta legislatura, aunque el tripartito municipal se mantiene sin saber cuándo ni por qué motivo puede estallar de manera definitiva. Por ahora, el alcalde siempre ha defendido su alianza postelectoral, pero ahora choca con sus socios en un tema que él ha defendido personalmente.

Y es que Guanyar consiguió detener ayer en la Junta de Gobierno Local la licitación del servicio de limpieza de colegios y dependencias municipales, que iba a salir por un precio de 14.805.307,44 euros por un periodo de dos años más dos de prórroga, y se retiró del orden del día para «darle una vuelta», según manifestaron fuentes municipales. No hay un nuevo plazo para que salga a concurso este servicio, que la mercantil Cívica, propiedad de Enrique Ortiz, presta fuera de contrato desde junio de 2015 y por el que se pagan 708.766,50 euros mensuales. De hecho, en la misma junta se aprobó un reconocimiento de crédito por este montante por los servicios realizados por la empresa en julio.

Los ediles de Guanyar presentes en la Junta de Gobierno Local se negaron a aprobar el pliego que se presentó al entender que no cumplía un mínimo de «garantías sociales» para la plantilla, como el mantenimiento de los puestos de trabajo ni las actuales condiciones laborales, según explicaron después a este periódico fuentes de la formación.

«Estamos muy preocupados ante la aprobación de un pliego que pueda perjudicar la estabilidad y las condiciones laborales de los actuales trabajadores, algunos de los cuales, vinculados al comité de empresa, nos han trasladado su rechazo frontal al poder suponer despidos», manifestaron en un comunicado el portavoz de Guanyar y vicealcalde, Miguel Ángel Pavón, y el edil de Limpieza y Medio Ambiente, Víctor Domínguez.

El próximo adjudicatario tiene obligación de asumir la actual plantilla, pero no hay ninguna cláusula que le obligue a mantenerla ni sus condiciones de trabajo. En Guanyar temen que haya despidos porque «el pliego recoge más centros municipales con menos dinero» de adjudicación, por lo que la formación teme que la empresa opte por los despidos, una opinión que comparten miembros del comité de empresa, con los que se reunieron el pasado lunes.

Por eso, Guanyar bloqueó la aprobación del mayor de los contratos que llegaron al órgano colegiado, con casi nueve millones de euros anuales (con IVA incluido) y medio millar de trabajadores . La postura de la formación es «conseguir garantizar la estabilidad de la plantilla y sus condiciones laborales, introducir cláusulas sociales y orientar el servicio a su rescate antes de que acabara la legislatura», manifestaron en una nota de prensa.

Adelante

En cambio, la Junta de Gobierno Local sí que aprobó la licitación de la limpieza del cementerio y el montaje de infraestructuras festera (con un precio inicial de 689.419,34 y 1.350.582, 26 euros, respectivamente, ambos por un periodo de dos años más otros de prórroga, como ya informó este periódico). En ambos casos, Guanyar se abstuvo en el órgano de gobierno, según aseguró ayer en un comunicado de prensa el vicealcalde, Miguel Ángel Pavón, puesto que siguen apostando por «la gestión directa de estos servicios, debido a que es el modelo más beneficioso para Ayuntamiento, ciudadanía y trabajadores» y se mostró en contra de su aprobación.

La postura de Guanyar provocó un nuevo choque con sus socios en el equipo de gobierno (PSOE y Compromís), puesto que el Ayuntamiento lleva un año con este debate. En este tiempo han pedido informes jurídicos y económicos para la municipalización de servicios y ninguno ha convencido ni a los socialistas ni a los miembros de Compromís. El alcalde, Gabriel Echávarri, ordenó a la concejal de Infraestructuras, Gloria Vara, dar prioridad a estos contratos y sacarlos a licitación lo antes posible, teniendo en cuenta que no se adjudicarán todavía hasta dentro de unos meses.

Así, tras 14 meses con pagos de los servicios fuera de contrato, llegaban a la Junta de Gobierno Local para acabar con lo que es, explicaron fuentes municipales, uno de los principales problemas de la gestión municipal en la actual legislatura.

De hecho, ya anuncian que se opondrán a este pliego la próxima semana, salvo que en este tiempo se incluyan algunas de sus aportaciones para garantizar la «seguridad» de los empleados.