Las Provincias

Piden 10 años de cárcel para el relaciones públicas de un pub por violar a una menor

  • El acusado se encontraba repartiendo publicidad de un local de ocio nocturno de Calpe cuando supuestamente abordó a la joven, de 17 años, que salió a tomar el aire porque estaba ebria

Un tribunal de la Audiencia Provincial sentará en el banquillo a un hombre acusado de agredir sexualmente a una menor de edad que se encontraba de fiesta en Calpe y en estado de embriaguez en abril del año 2011. Por ello, el Ministerio Público le reclama una pena de diez años entre rejas. La chica, de solo 17 años de edad, había salido a la calle a tomar un poco el aire cuando supuestamente se topó con su agresor, un hombre que entonces tenía 39 años y que repartía publicidad de un pub de la localidad.

Eran las doce de la noche y la víctima, una joven británica que se encontraba en Calpe de visita, no pudo repeler el ataque debido a que en el momento en el que la abordó se encontraba afectada por las bebidas ingeridas y a la superioridad física del sospechoso.

Los hechos se produjeron cerca de la Playa Arenal Bol, con el Peñón de Ifach de fondo. Su presunto agresor se le aproximó aprovechando que la muchacha había salido a la calle a tomar el aire. En un momento dado, el hombre presuntamente se le acercó por detrás y la abrazó por la espalda para llevarla hasta la arena de la playa.

Debido a su estado, la muchacha no se percató de la presencia del individuo hasta que ya fue demasiado tarde, pues el hombre aprovechó la circunstancia y se dirigió hacia ella «guiado por el ánimo de satisfacer sus deseos sexuales», como indica el representante del fiscal en sus conclusiones provisionales.

La víctima reaccionó empujando al procesado cuando este intentó besarla, tal y como recoge el escrito de calificación de la Fiscalía. Sin embargo, el sujeto optó por actuar de forma violenta, lanzando a la chica al suelo y colocándose sobre ella, siempre según la versión del Ministerio Público.

Las súplicas de la perjudicada para que parase no sirvieron de nada, debido a que el hombre se quitó los pantalones y obligó a la joven a practicarle una felación, tal y como relata el representante del fiscal en su escrito. Pese a ello, la víctima intentó escapar revolviéndose contra su agresor, quien no obstante logró penetrarla mientras ella gritaba para que la dejase, según denunció.

En un último intento, la atacada pudo zafarse y huir del lugar para refugiarse y denunciar lo sucedido. En esos momentos, poca gente transitaba por la zona, por lo que nadie se percató de lo que estaba sucediendo en la arena ni oyó a la perjudicada pedir ayuda durante la agresión. Tiempo después, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dieron con el sospechoso y lo detuvieron por la supuesta comisión de los hechos relatados por la chica.

Fruto de la agresión sexual, la víctima sufrió un desorden de estrés postraumático en los meses siguientes a los hechos acaecidos y que le dejó como secuela síntomas traumáticos en forma de pesadillas, insomnio y ansiedad social. Por ello, la joven tuvo que recibir atención en un centro de Edimburgo hasta mediados del año siguiente. Además de los daños psicológicos, presentaba una erosión en la zona vaginal a consecuencia de la violación, según reflejan los informes forenses que obran en el sumario de la causa.

Por ello, el reo deberá sentarse ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial y responder a las graves acusaciones por las que ha sido procesado. Además, el Ministerio Público pide que no pueda acercarse a menos de 500 metros de la víctima los cinco años siguientes a cumplir la pena de prisión, y que tampoco se pueda comunicar con ella.

Igualmente, el Ministerio Público reclama que el acusado indemnice, en caso de ser condenado, a la víctima por los días de curación de las heridas, así como por los gastos derivados del tratamiento psicológico que tuvo que recibir la joven y por los daños morales sufridos tras la brutal agresión.