Lugar donde se encuentra el foco de ratas.
Lugar donde se encuentra el foco de ratas. / J.P.R

Intervienen directamente en el foco de ratas de Miguel Soler

  • El ayuntamiento de Alicante ha decidido actuar hoy tras haber pedido el permiso al propietario del inmueble para hacer frente a la plaga de roedores

El ayuntamiento de Alicante ha afirmado que procederá hoy mismo a acabar con la plaga de ratas que ha alarmado desde hace unos días a los vecinos de la calle Miguel Soler (casco antiguo), y ha asegurado que se trata de "una situación puntual" que no afecta al resto de la ciudad.

Así lo han explicado en rueda de prensa la concejal de Sanidad, Sonia Tirado, el responsable de la empresa Lokimica, Noé García, y el miembro de la Mancomunidad de l'Alacantí, José Andrés Lluç.

Según Tirado, el ayuntamiento ha decidido actuar hoy (desde las 13.30 horas) tras haber pedido el permiso al propietario del inmueble que es el foco de la plaga de roedores, a pesar de que aún no se había cumplido el plazo de diez días que la ley da al dueño para contratar la actuación por su cuenta, después de que el propio consistorio se lo requiriera.

Si todo va según lo previsto y no se encuentra "nada fuera de lo normal", García ha concretado que "en una semana" el problema debería estar resuelto.

El procedimiento que van a emplear está basado en cebos anticoagulantes, los cuales tardan alrededor de 72 horas en provocar la muerte de los roedores tras su ingestión.

Tal y como ha explicado este experto, la colonia de ratas se organiza de modo que no todas comen el cebo al mismo tiempo sino que esperan un tiempo para ver si no resulta mortal para sus compañeras.

Por ello, las primeras en ingerirlo morirán en un plazo de tres días, mientras que la siguientes lo harán en los tres siguientes, cumpliendo así el plazo previsto de una semana.

Tampoco se descarta que durante este tiempo haya ejemplares que sean vistos por la calle, ya que cuando el veneno empieza a hacerles efecto "se desorientan" y salen, aunque los trabajos de intervención también contemplan sellar todas las salidas del edificio hacia la vía urbana, así como otro tipo de cebos y métodos basados en dióxido de carbono (CO2) para los nidos.

La intervención, que también prevé actuaciones de prevención en edificios colindantes, no supondrá ningún coste para las arcas municipales ni para la mancomunidad, ya que está incluida dentro del "cupo de tratamientos extraordinarios" contemplado en el contrato de Lokimica con estas administraciones.

Preguntada sobre si se multará al propietario, Tirado ha respondido que es algo que "no está decidido aún" y que habrá que "valorar".

A pesar de estos trabajos, el consistorio seguirá con las medidas que había tomado hasta ahora, con actuaciones en la vía pública y la retirada de los contenedores de basura de esa calle durante el día hasta las 9 de la noche. De hecho, se está planteando mover también el contenedor de vidrio que sí se quedaba en la zona.

Al respecto, la edil de Sanidad ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que respete el horario de bajada de basuras, ya que hay algunos que aún dejan los residuos en la calle durante el día, lo que contribuye a este tipo de casos.

García ha querido insistir en que estos casos suceden "en muchas ciudades de manera puntual", y que Alicante está, de hecho, "muy por debajo" de los datos de incidencias de otras localidades.

A raíz de este caso, desde el ayuntamiento y la mancomunidad, en colaboración con Lokimica, se han puesto a trabajar en la elaboración de un informe que detecte otros puntos sensibles del área metropolitana de Alicante, como solares abandonados.

Éstos "por sí solos no son un foco de roedores, pero con basura se pueden convertir en uno", ha agregado García.

La primera batida ha hecho a los expertos pensar que "en la zona turística" de la ciudad "todo indica que no se va a volver a repetir una situación así".

Otro punto que han valorado es la velocidad de actuación, pues se ha atajado en poco más de una semana, mientras que, si se hubiera esperado a la respuesta del propietario al requerimiento o enfrentado a una posible solicitud judicial para poder actuar en una propiedad privada, podría haberse alargado "hasta año o año y medio", según García.