Las Provincias

Un incendio arrasa chalés de Xàbia y obliga a desalojar a cientos de vecinos

Chalés y edificios de Xàbia rodeados por las llamas a última hora de ayer.
Chalés y edificios de Xàbia rodeados por las llamas a última hora de ayer. / CMA
  • El fuego comenzó en Benitatxell, sufrió una reproducción cuando estaba casi sofocado y desató el pánico en las urbanizaciones

Un gran incendio forestal que se desarrolló con varios focos tenía al cierre de esta edición a los habitantes de la Marina Alta con el corazón en un puño y con la mirada puesta en el horizonte. Un fuego que comenzó en Benitatxell obligó a desalojar cientos de chalés en al menos cinco urbanizaciones de Xàbia y las llamas avanzaban anoche sin control, ya en la zona del Parque Natural de La Granadella, de gran valor natural y paisajístico.

El fuego se declaró sobre las tres y media de la tarde, en una jornada de riesgo extremo de incendios forestales por las altas temperaturas y el poniente. Según fuentes de Emergencias, se originó en el mirador del Puig de la Llorença, cerca de la urbanización Cumbre del Sol. Las causas comenzarán a investigarse en cuanto se extinga el fuego, pero no se descarta la mano del hombre. Lo que es evidente es que ayer no hubo rayos ni quemas agrícolas en esa zona, motivos habituales en los inicios.

Inicialmente se enviaron dos aeronaves de extinción, bomberos de Alicante y bomberos forestales de la Generalitat. Los primeros resultados del ataque del fuego eran optimistas. De hecho, a las 16.30 horas Emergencias informó de que no se precisaban más aviones ni helicópteros con agua y una hora después ya comenzaban a retirarse los aparatos desplazados para combatir el fuego. Pero sobre las 18.30 horas, cuando ya casi no había llama y comenzaba a atardecer, un nuevo foco sembró la alarma en las proximidades del punto de inicio.

En esta ocasión, las llamas fueron de una enorme virulencia. Y de nuevo la intervención humana como principal sospecha. Una enorme columna de humo comenzó a adueñarse del cielo, visible tanto en las zonas de chalés entre Benitatxell y Dénia como en los arenales. En ese momento el viento soplaba con fuerza y empujó las llamas hacia los chalés hasta el punto de arrasar algunas viviendas. Se trata de urbanizaciones con casas diseminados entre pinos y accesos complicados. Eso complicó las tareas de una evacuación que, literalmente, fue a vida o muerte. Según testigos, hubo escenas de cierto pánico en los vecinos, «con agentes lanzando mensajes con megáfonos para que la gente abandonara sus casas y obligando a residentes a dejar las maletas para salir con urgencia». La Policía pedía a los vecinos de las casas afectadas que lanzaran las bombonas de butano en la piscina para evitar explosiones.

Tras la reproducción, seis aeronaves de extinción pusieron rumbo al fuego, pero ya caía la noche y no tardaron en retirarse. Para colmo, se declaró otro foco más alejado en El Saladar, junto a la playa del Segundo Montañar. Hubo desalojos en Villes al Vent, Cansalades Park, Pinosol, El Tossalet y en los apartamentos Oasis y la zona de la calle Atenas, ya cerca del arenal. También se intentaba evacuar una hípica con unos 20 caballos. La Unidad Militar de Emergencias (UME) fue activada para reforzar la extinción y una veintena de desalojados pasaron la noche en el IES Antoni Llidó de Xábia. Algunos residentes se quejaron de la tardanza en movilizar los medios aéreos para controlar las llamas y otros lamentaban que hasta entrada la noche no se alertó a la UME. Criticaron también que los medios aéreos no pudieron acceder a balsas antiincendios por la excesiva altura de los pinos cercanos.

La zona de El Saladar, un área de vegetación muy seca y alejada del primer foco de Benitatxell, ya ha sufrido varios incendios intencionados. Algunos vecinos barajaban ayer la acción de un pirómano y hablaban de «hasta cinco focos», aunque en otros incendios la fuerza con la que el viento de poniente empuja las pavesas hace que se reproduzcan núcleos de llamas a gran distancia.

La de ayer fue una tarde de incendios forestales. Sobre las 19.00 horas se declaró otro fuego en la partida Tossal, entre Bolulla y Callosa d'En Sarrià, al que acudió un medio aéreo, una dotación del Consorcio de Bomberos de Alicante, dos de los bomberos forestales de la Generalitat y dos Air Tractor del Ministerio, aunque al cierre de la edición no estaba extinguido. Otro de menor magnitud obligó a cortar una carretera y sembró la alarma entre los vecinos de Moixent (Valencia). Los efectivos de extinción lucharon para que no afectara a una fábrica de muebles próxima.