El fuego se reactiva en Xàbia

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Las llamas avanzan hacia una zona residencial. / EFE/MORELL

  • El incendio se descontrola y las llamas ganan en virulencia y cercan la Granadella

  • Casi 20 urbanizaciones desalojadas, también en Benitatxell, y mil personas afectadas en un nuevo desastre ecológico en la Comunitat

  • 20 medios aéreos trabajan en la zona mientras 370 brigadistas se emplean al sur del municipio

Un gran incendio forestal afecta al corazón de La Marina. El fuego que comenzó en Benitatxell obligó a desalojar cientos de chalés en al menos cinco urbanizaciones de Xàbia y las llamas avanzaban anoche sin control, ya en zona del Parque Natural de La Granadella, de gran valor natural y paisajístico. Según recoge lasprovincias.es, la última hora del incendio sitúa que el fuego ha quemado ya 319 hectáreas, ha afectado a 16 urbanizaciones y ha provocado que más de mil personas abandonen sus hogares por la proximidad de las llamas. Cruz Roja Alicante ha movilizado todos sus rceursos, ha atendido a 471 personas y trasladado a tres al hospital.

Con las primeras luces de la mañana, se ha podido constatar que el fuego afecta a la Granadella más de 12 horas después de iniciarse las llamas con varios focos activos. Más de una docena de medios aéreos trabajan en la zona, centrados especialmente en el Parque Natural, mientras que las brigadas terrestres se emplean en la zona de las urbanizaciones, lugar en el que varias casas se han visto afectadas por el fuego. Las carreteras de la parte sur de Xàbia, siguen cortadas al tráfico.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha lamentado este lunes que «un desgraciado, un malnacido ha aprovechado las malas condiciones para provocar el incendio».

Fuego sin control y mil desalojados

Más de un millar de personas permanecen desalojadas de sus viviendas en la localidad alicantina de Jávea como consecuencia del incendio declarado el domingo en Benitatxell, según han confirmado fuentes del 112CV. El Ayuntamiento de Jávea ha confirmado que las llamas han obligado al desalojo de 14 urbanizaciones.

No obstante, según Emergencias, los vecinos de la zona de Los Calistros, en Benitatxell, ya vuelven a sus viviendas, de acuerdo con la información facilitada por la Guardia Civil.

Las fuentes consultadas han asegurado que en estos momentos se trabaja sobre un único frente activo y que se trabaja en la hipótesis de que el fuego fue provocado.

Desde el Ayuntamiento han señalado que hay diez medios aéreos --cinco aviones y cinco helicópteros--, que trabajan a "pleno rendimiento" desde primera hora de este lunes y están centrados en el parque natural de La Granadella, en Jávea.

Las 14 urbanizaciones desalojadas son: Villes del Vent, Cansalades Park, Valle del sol, Toscal, Entrepinos, Cap Martí, Costa Nova, La Guardia Park, Adsubia-Toscamar, La Colina, La Finca, Altos de Cabanes, Rebaldí y parte de la Granadella.

Desde el mirador del Puig de la Llorença

El fuego se declaró sobre las tres y media de la tarde, en una jornada de riesgo extremo de incendios forestales por las altas temperaturas y el poniente. Según fuentes de Emergencias, se originó en el mirador del Puig de la Llorença, cerca de la urbanización Cumbre del Sol. Las causas comenzarán a investigarse en cuanto se extinga el fuego, pero no se descarta la mano del hombre. Lo que es evidente es que ayer no hubo rayos ni quemas agrícolas en esa zona, motivos habituales en los inicios.

Casi al mismo tiempo, lejos de allí, las llamas amenazaban también los montes de Moixent. Inicialmente se enviaron dos aeronaves de extinción, bomberos de Alicante y bomberos forestales de la Generalitat. Los primeros resultados del ataque del fuego eran optimistas.

De hecho, a las 16.30 horas Emergencias informó de que no se precisaban más aviones ni helicópteros con agua y una hora después ya comenzaban a retirarse los aparatos desplazados para combatir el fuego. Pero sobre las 18.30 horas, cuando ya casi no había llama y comenzaba a atardecer, un nuevo foco sembró la alarma en las proximidades del punto de inicio del siniestro.

Posible intencionalidad

En esta ocasión, las llamas fueron de una enorme virulencia. Y de nuevo con la intervención humana como principal sospecha. Una enorme columna de humo comenzó a adueñarse del cielo, visible tanto en las zonas de chalés entre Benitatxell y Dénia como en los arenales.

En ese momento el viento soplaba con fuerza y empujó las llamas hacia los chalés hasta el punto de arrasar algunas viviendas. Se trata de urbanizaciones con casas diseminados entre pinos y accesos complicados. Eso complicó las tareas de una evacuación que, literalmente, fue a vida o muerte. Según testigos, hubo escenas de cierto pánico en los vecinos, «con agentes lanzando mensajes con megáfonos para que la gente abandonara sus casas y obligando a residentes a dejar las maletas para salir con urgencia», según una afectada. Tras la reproducción, seis aeronaves de extinción pusieron rumbo al fuego, pero ya caía la noche y no tardaron en retirarse. Para colmo, se declaró otro foco más alejado en El Saladar, junto a la playa del Segundo Montañar. Hubo desalojos en Villes al Vent, Cansalades Park, Pinosol, El Tossalet, entre otras urbanizaciones. También en los apartamentos Oasis y la zona de la calle Atenas, ya cerca del arenal, así como unos 20 caballos de una hípica. La Unidad Militar de Emergencias (UME) fue activada para reforzar la extinción y una veintena de desalojados pasaron la noche en el IES Antoni Llidó de Xàbia. Algunos residentes se quejaron de la tardanza en movilizar los medios aéreos para controlar las llamas y otros lamentaban que hasta entrada la noche no se alertó a la UME. Criticaron también que los medios aéreos no pudieron acceder a balsas antiincendios por la excesiva altura de los pinos cercanos.

La zona de El Saladar, un área de vegetación muy seca y alejada del primer foco de Benitatxell, ya ha sufrido varios incendios intencionados. Algunos vecinos barajaban ayer la acción de un pirómano y hablaban de «hasta cinco focos», aunque en otros incendios la fuerza con la que el viento de poniente empuja las pavesas hace que se reproduzcan núcleos de llamas a gran distancia.

La de ayer fue una tarde de incendios forestales. Otro de menor magnitud obligó a cortar una carretera y sembró la alarma entre los vecinos de Moixent. Los efectivos de extinción lucharon para que no afectara a una fábrica de muebles próxima. Sobre las siete de la tarde, la tórrida jornada volvió a levantar llamas, esta vez entre Bolulla y Callosa d'En Sarrià. Aunque fueron fuegos menores, anoche todavía no estaban extinguidos.