Las Provincias

Un grupo de jóvenes, en las puertas de un IES para pedir plaza de FP. :: c. r.
Un grupo de jóvenes, en las puertas de un IES para pedir plaza de FP. :: c. r.

La fuga de jóvenes alicantinos al extranjero cae por primera vez desde el inicio de la crisis

  • Vuelven a entrar a la provincia más personas de otros países de entre 16 y 34 años que los que salen a pesar de ser uno de los colectivos más castigados por la precariedad laboral

La emigración ya no es la vía a la que se acogen muchos jóvenes alicantinos en busca de un futuro. En 2015 y por primera vez desde que comenzó la crisis económica, la cifra de población juvenil que se ha sumado al éxodo ha caído de forma significativa. Casi 5.900 personas entre 16 y 34 años emigraron de la provincia en 2015, lo que supone un 27% menos respecto a 2014 y ya se sitúa a niveles de antes de la recesión económica. La tendencia a hacer las maletas y a cruzar el charco no solo se ha frenado sino que ha retrocedido de forma contundente.

La precariedad laboral ha llevado en los últimos años a muchos alicantinos a volver a las aulas y a otros, a marcharse al extranjero. Una fuga de talento y de formación que está comprometiendo el futuro de la sociedad y contribuyendo al envejecimiento demográfico.

Esta fuerte emigración se hizo muy pronto patente y de los 6.100 jóvenes que formaban la hornada de 2008 se alcanzaron los casi 8.000 seis años después. 2014 ha sido el periodo en el que se ha batido un récord en la marcha de jóvenes, la mayoría a países de la UE.

Si se tienen en cuenta las nacionalidades, dos de cada diez son españoles y casi un 40% de otros países de la Unión Europea. Le siguen los jóvenes originarios de África y de Latinoamérica. No hay que olvidar que muchos han retornado a sus países con la crisis.

Este descenso de expatriados ha permitido, además, que el saldo migratorio (diferencia entre inmigrantes y emigración) sea positivo. Vuelven a entrar más jóvenes (6.351) que los que salen (5.847), a excepción del perfil de 30 a 34 años, cuyo saldo sigue siendo negativo.

Sin oportunidades

Este retroceso de la emigración no significa que la situación laboral haya mejorado y que se abran más oportunidades. A juicio de los sindicatos, la juventud sigue siendo uno de los colectivos más castigados por la precariedad y la sobrecualificación de los empleos.

El último informe del Observatorio de la Emancipación advierte de que los jóvenes de la Comunitat Valenciana están sujetos cada vez más a la subocupación, la sobrecualificación y la temporalidad. Es más, un tercio de las ocupados vive en la pobreza y seis de cada diez jóvenes en desempleo sufren una situación de exclusión social. «La sociedad está perdiendo una gran oportunidad. Tenemos a la generación más formada de la historia, pero no se le da una oportunidad», afirma la secretaria general de UGT en L'Alacantí-Les Marines, Yaissel Sánchez. «Se les exige una formación, pero cuando terminan la carrera se les pide un máster y después, que aprendan tres idiomas... ¿Cuándo van a poder incorporarse al mundo laboral para lograr esa experiencia que no tienen y que también se utiliza para no darles un trabajo?», se pregunta.

Temporales

Un estudio de UGT muestra que los empleos indefinidos en los jóvenes de 16 a 34 años solo representa el 1,11% del total de la contratación en la provincia. Con una tasa de paro que se sitúa en un 22,7% -basado en los datos de la EPA correspondiente al segundo trimestre- se ha producido un descenso de 1,4 puntos respecto a 2015. Sin embargo, el sindicato insiste en que esta disminución no puede enmascarar la «precarización». La tasa de temporalidad en los menores de 24 años supera en más del doble al otros grupos de edad. Y en el tramo de 25 a 34 años, el porcentaje es menor, pero también superior si se compara respecto al total de la población.

Desde el sindicato CC OO denuncian que el perfil de la contratación más frecuente de los jóvenes alicantinos es temporal a tiempo parcial, que supera, con creces, la media total. Los datos acumulados de enero a junio señalan que solo uno de cada cuatro empleos indefinidos se daba a menores de 30 años (26,61%), y, por contra, reciben uno de cada tres temporales.

«El mercado laboral se está orientando a forzar una entrada en el empleo extremadamente precario para, aparentemente, ir mejorando las condiciones de trabajo con el tiempo y la experiencia en la empresa. Es muchos casos esto es una falacia», critica Pepo Ruiz, secretario de Comunicación de CC OO en L'Alacantí-Les Marines.

«El rumbo que las políticas de empleo, más bien políticas de desempleo, está imponiendo es el de la generalización de la precariedad. Los puestos ocupados con personas con más derechos están desapareciendo y se están sustituyendo por empleo a jornada parcial y, frecuentemente, fraudulento», añade. Doce mil jóvenes estudiantes intentan en la temporada alta en el sector servicios incorporarse o tratar de hacerlo al mercado laboral de la provincia, según CC OO. La hostelería es el sector que demanda más mano de obra, pero se trata de un empleo temporal. Y después, ¿dónde están las oportunidades? «Muchos jóvenes han dejado de tener esperanzas», denuncian desde UGT.