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Brigadistas y bomberos forestales de la Generalitat, ayer, en plena actuación en Torremanzanas, en el Mas el Cipreret.
Brigadistas y bomberos forestales de la Generalitat, ayer, en plena actuación en Torremanzanas, en el Mas el Cipreret. / @gva112

La contundencia de medios sofoca los tres últimos incendios en un tiempo récord

  • El siniestro de ayer en Torremanzanas, causado por la rotura de un cable eléctrico, según la investigación, contó enseguida con cuatro medios aéreos y otros tantos terrestres

La contundencia con la que se han manifestado en las últimas veinticuatro horas los servicios de prevención y extinción de incendios, por vía aérea y terrestre, ha sido determinante en la evitación de, al menos, dos probables siniestros forestales de gran envergadura, dado que se han declarado en zonas boscosas de la Montaña alicantina. El último siniestro, registrado ayer mismo en Torremanzanas, fue sofocado en apenas una hora. La línea de investigación en este último caso apunta a la rotura de un cable eléctrico como origen del fuego. Hace ahora justo cuatro años, Torremanzanas fue escenario de una gran tragedia, con la pérdida de dos vidas humanas y la destrucción de casi mil hectáreas en tres términos municipales.

Han sido tres sustos en menos de un día. Primero fue en Catral, en una zona de matorral que apenas afectó a una hectárea y que no pasó de un mero conato de incendio. Hasta el municipio de la Vega Baja se trasladaron a las cinco de la tarde del domingo un helicóptero y cinco vehículos del Consorcio de Bomberos. Tres horas después, otro siniestro tuvo lugar en Gorga, muy cerca del término de Benilloba, lugar donde inicialmente se apuntó como foco del incendio. En esta ocasión, el susto fue mucho mayor, porque el área era de pino adulto y matorral creciente, propio de las zonas boscosas de la comarca de El Comtat. También los medios aéreos y terrestres actuaron con celeridad, previo aviso de la red de prevención y control del fuego. Tanta rapidez que en apenas media hora la Generalitat ya informó de que estaba controlado e incluso habló técnicamente de conato de incendio.

El incendio forestal de ayer podría haber sido mucho más serio, pese a declararse a un kilómetro escaso de Torremanzanas. Aunque el servicio 112 de la Generalitat recibió el aviso a las 12,15 horas, a las 13,38 ya lo dio por controlado. Fuentes del equipo de intervención destacaron la rápida actuación de todos los medios terrestres y aéreos, pues la zona era de pinada, pese a estar rodeada de bancales con almendros y olivos. La Generalitat envió a la zona con muchísima celeridad cuatro medios aéreos, además de otros terrestres, entre ellos tres dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos, cuatro de los bomberos forestales de la Generalitat, dos autobombas y dos capataces de coordinación. El fuego quedó totalmente controlado antes de las dos de la tarde en el Mas del Cipreret, muy próximo a La Torre, aunque quedaron en la zona toda la tarde tres dotaciones de bomberos forestales de la Generalitat y dos autobombas por si rebrotaba el fuego, dada la extrema sequedad del terreno donde también se registran mínimos pluviométricos en los dos últimos años.

El concejal socialista del Ayuntamiento de Torremanzanas, Pepe Navarrete, destacó la «gran celeridad en la actuación de las brigadas, algo que, de haberse producido hace cuatro años, nos evitaría hablar ahora de aquella tragedia con ese recuerdo tan malo y amargo». Se refiere al terrible siniestro declarado a principios de agosto de 2012 en la parte sur del municipio, en el ascenso al puerto de Benifallim, que acabó afectando casi a mil hectáreas y provocó la pérdida de dos vidas humanas, la de un agente forestal y la de un brigadista, cuya investigación fue investigada por un juez de San Vicente que archivó finalmente las diligencias. Aunque un tercio del total de siniestros que se producen en la provincia y en la Comunitat Valenciana son producto de la acción de los pirómanos, el incendio de ayer en Torremanzanas se originó, al parecer, por la rotura de un cable eléctrico. Esa es la principal línea de investigación, según todas las fuentes consultadas por este diario. Hace una década, este municipio sufrió otro grave incendio en la zona del Sanatorio por la posible rotura de un cable eléctrico por el disparo con un rifle de bala durante una montería de jabalíes. El de hace cuatro años empezó tras arder un coche particular.