Las Provincias

El aumento de 'okupas' alerta al mercado inmobiliario alicantino

Detalle del parque del barrio Colonia Requena con edificios al fondo, en la zona norte de Alicante, donde ha actuado recientemente la Policía por los 'okupas'.
Detalle del parque del barrio Colonia Requena con edificios al fondo, en la zona norte de Alicante, donde ha actuado recientemente la Policía por los 'okupas'. / d. m.
  • Los API aseguran que se truncan ventas de pisos destinados al alquiler por el recelo de los inversores, que compran en zonas periféricas de la provincia a precios más bajos

El sector inmobiliario de la provincia ha detectado un aumento de los ciudadanos 'okupas', en muchos casos familias que han sido desahuciadas por el impago de la cuota hipotecaria o de la renta de arrendamiento, lo que está incidiendo muy directamente en el mercado de la vivienda y generando importantes distorsiones. Fuentes policiales confirman a este diario que el fenómeno 'okupa' ha registrado un repunte, al menos en Alicante capital. La última operación para identificar, que no desalojar a los moradores que habían ocupado un piso, tuvo lugar hace unos días en la calle Gema del barrio Colonia Requena, en la zona norte.

Diversos agentes inmobiliarios, incluida la presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API), la abogada Marifé Esteso, corroboran a este diario el hecho que crece de modo importante en los últimos meses: la 'okupación' de pisos vacíos cuyos propietarios o bien los tienen en venta o bien pendientes de alquilar. No solo se está detectando el fenómeno en las zonas teóricamente más deprimidas o periféricas de las ciudades, sino también áreas del centro. «No se puede generalizar, ocurre de modo esporádico, pero no deja de alarmar a todo el sector de la intermediación, porque los primeros preocupados son los propietarios», explica Esteso.

Una de las consecuencias más directas sobre el mercado inmobiliario tiene que ver con las operaciones de venta de propietario a propietario o de un particular hacia un inversor o grupo inversor cuyo fin último es el mercado de alquiler. «La gente recela cada vez más de adquirir determinados pisos por si, durante el período de exposición para venta o alquiler, es ocupado por una familia, que después no puede ser desalojada si no es con una autorización del juez», afirma el empleado de una agencia especializada en pisos de precio bajo en la zona norte de Alicante, desde Virgen del Remedio hasta Juan XXIII.

De hecho, en esa operación de la Policía Nacional adscrita a la Comisaría Norte de Alicante, los funcionarios policiales se limitaron a identificar a las personas 'okupas' de Colonia Requena. Normalmente, los 'okupas' suelen alegar al principio a los policías que ellos no han destrozado la puerta para entrar, sino que ha sido cosa de un cerrajero contratado por ellos mismos.

«Esto es un problema»

«Esto no deja de ser un problema, aunque no sé hasta qué punto llamar alarma a lo que está ocurriendo, porque son casos más esporádicos que generalizados, pero los hay cada vez más», subraya la presidenta de los API, la cual lamenta que esto ocurra en un momento de claro tirón de las ventas de pisos de primera mano y de ocasión, pese al reciente informe que habla de un 'stock' de 47.710 viviendas de segunda mano (más de dos años desde que el promotor obtuvo la cédula de habitabilidad) en la Costa Blanca.

De hecho, muchos inversores (principalmente de origen magrebí y chino) están focalizando sus compras en barrios populares como los de Alicante, Elche, Benidorm, Orihuela, Torrevieja, Elda y otros municipios medios de la provincia con el fin de vender y, sobre todo, alquilar, dado que el interés por ese capital supera muy ampliamente los productos financieros poco arriesgados como depósitos a plazo e incluso fondos de inversión mixtos y referenciados a varias Bolsas europeas.

El Colegio de API aprovecha para reclamar de nuevo que se regule la profesión y el sector. «En otras comunidades como Asturias, País Vasco, Cantabria, Murcia o Cataluña sí tienen regulación los API, queremos ser igual, para evitar auténticas estafas que se producen por culpa de la Administración autonómica; el anterior Consell no nos hizo ni caso, vamos a ver éste», subraya Marifé Esteso. Solo en Torrevieja hay 400 oficinas inmobiliarias.