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Detalle desde el mismo punto del embalse del Amadorio en abril de 2014 (arriba) y ayer. / A. D

El Gobierno inaugurará la próxima semana la desalinizadora de Mutxamel para evitar cortes

  • La intención del Ministerio es que no falte agua, pese a que también se adelantará el inicio del envío de 5 hectómetros desde el Júcar por el Taibilla y Rabasa-Fenollar

El Gobierno, a través de la empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente Acuamed (Aguas de las Cuencas Mediterráneas, SA), ha decidido ya poner en marcha la próxima semana la desalinizadora de agua de mar de Mutxamel para garantizar que no haya cortes de suministro en los próximos meses de verano en las localidades costeras de l'Alacantí y la Marina Baixa para las que se diseñó este proyecto del Plan Agua que fue aprobado en junio del año 2007, hace ya ocho años.

Esta fábrica industrial del agua puede empezar ya a producir unos 50.000 metros cúbicos al día, prácticamente el mismo volumen que le queda al pantano del Amadorio de La Vila Joiosa, una de las reservas desde donde se abastecen Benidorm y el resto de la comarca de la Marina Baixa, junto al embalse de Guadalest y las fuentes del Algar, en cuanto a recursos superficiales, a los que se suman los subterráneos como los sondeos de Beniardà, l'Algar y Polop. Sus niveles freáticos también se han desplomado y, por ello, se unirán al envío extraordinario desde el Júcar de 5 hectómetros, que también se iniciará en breves días.

La noticia fue ayer confirmada a este diario por el director del Consorcio de Aguas de la Marina Baja y vicepresidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l'Alacantí y La Marina, el ingeniero Francisco Santiago, y también por fuentes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y del Ministerio, dada la situación de extrema sequía y falta de precipitaciones desde que comenzó el año hidrológico. «Me he levantado pensando que hoy llovería y no se cumplen ya ni los pronósticos», se lamenta Santiago.

La falta de precipitaciones y la escasez de pronósticos ante la ola de calor, que ha aumentado las temperaturas y reducido hasta en un 85% las precipitaciones medias en lo que va del mes de mayo, han encendido todas las alertas en las distintas Administraciones que gestionan los recursos públicos de agua de boca.

A finales de marzo, el embalse de Amadorio que tiene una capacidad total de 12 hectómetros (al igual que el de Guadalest), almacenaba un 6% del total. Ayer, ese porcentaje se había reducido diez veces hasta apenas el 0,6%, el segundo mínimo histórico. La imagen del vaso del pantano, ayer mismo, era desoladora, como se puede comprobar en las dos fotos de la parte superior, una tomada en abril de 2014 y la otra de ayer.

El embalse de La Vila solo acumula unos 70.000 metros cúbicos. Es la misma cantidad, o casi, que puede fabricar, en su primera fase, la planta desalinizadora de Mutxamel-El Campello. Precisamente la enorme dependencia de los abastecimientos públicos de las aguas subterráneas en el caso de la Marina Baja (Guadalest y Amadorio), frente a la importancia de las aguas subterráneas en el caso de l'Alacantí (pozos de Villena) es lo que ha aconsejado al Ministerio a decidir las actuaciones de urgencia. Los recursos anuales de los sistemas de explotación de l'Alacantí y la Marina Baja dependen de forma notable de la pluviometría del propio año. En el primer caso, es un 6% inferior al año agrometeorológico anterior (que se inicia el 1 de septiembre) y en el de Benidorm y comarca, un 25% inferior, según los últimos datos del Instituto Geológico y Minero de España.

Cuando en el año 2007 la Secretaría General para el Territorio y la Biodiversidad diseñó la planta de Mutxamel se predijo que, en condiciones normales, Benidorm y comarca tenían un déficit de 0,78 hectómetros anuales que, con el crecimiento de la población, las carencias medias anuales para un horizonte de veinte años serían de 16,39 hectómetros, como todo un embalse del Amadorio o de Guadalest lleno hasta arriba.

Situación de emergencia

La producción prevista en la desalinizadora es de 50.000 metros cúbicos al día, ampliable en segunda fase a 80.000 diarios para cubrir las necesidades previstas entre 2015 y 2025 en l'Alacantí (El Campello, Alicante, San Juan, Mutxamel, San Vicente, Busot, Aigües y Xixona). Sin embargo, se diseñó en ese punto precisamente para conectarse a la conducción Rabasa-Fenollar, con destino al Amadorio, para apoyar el abastecimiento de la Marina «en situaciones de emergencia».

También ocurre que, a principios de junio, o incluso a finales de este mes, se iniciarán los envíos de 5 hectómetros desde l pantano de Alarcón, del sistema Júcar, para garantizar los abastecimientos. Llegarán a Benidorm y comarca por Canales del Taibilla y Rabasa-Fenollar directamente por la tubería hasta las redes de Benidorm, La Nucia, Alfàs del Pi, Finestrat, Callosa d'En Sarrià y Polop sin el llenado del Amadorio. Será la segunda vez que se usa la conducción de emergencia. La primera fue en 1999, «otro año de extrema sequía», recuerda Santiago.