La música del setabense Pep Gimeno Botifarra, su voz, sus canciones populares y las tradiciones de las comarcas de la Costera y la Vall d'Albaida han cruzado el charco y han llegado hasta Panamá. El cantautor panameño Rómulo Castro ha incorporado en su último disco 'L'u d'Aielo', una de las piezas de Botifarra, pero es que, además, el cantante panameño que se acompaña por el grupo folclórico Tuira, durante las actuaciones proyecta en la pantalla unas imágenes del setabense cantando y tocando la pieza, mientras su grupo hace lo mismo.
Se trata en definitiva de dar a conocer una misma canción interpretada por músicos valencianos y panameños. La historia tiene sus orígenes.
Rómulo Castro es un cantante muy conocido en el país y está acompañado por la agrupación musical Tuira, que toma su nombre del más caudaloso de los ríos del istmo, que vierte sus aguas en el Pacífico, en la región de Darién, una de las provincias más olvidadas del país.
Castro es nieto de la maestra valenciana Enriqueta Agut, 'La Palometa', natural de la localidad castellonense de l'Alcora, y conocida con ese nombre por su afición a cantar.
Enriqueta era una republicana convencida y militante, y cuando terminó la Guerra Civil española tuvo que exiliarse a Panamá con su hija de tres años, la madre de Rómulo. En Panamá, Enriqueta continuó hablando en valenciano y cantando las canciones populares que conocía, trasmitiéndolas a su hija y posteriormente a su nieto.
Rómulo tuvo conocimiento de la existencia de Botifarra a través de un amigo valenciano.
Este le mandó el primer disco del cantante de Xàtiva y el panameño quedó tan impresionado que solicitó de Botifarra la grabación de 'L'u d'Aielo' para poder incluirlo en su próximo disco, añadiendo la música de su grupo (ellos le llaman 'el atravesao') y una estrofa en castellano cantada por el propio Castro. Botifarra así lo hizo y el resultado ha sido una enternecedora pieza que une las dos culturas, rompiendo las distancias.
Y es que la carrera de Pep Gimeno está siendo imparable desde que en la Feria de 2006 concentró a más de 1.500 personas en la Plaza del Mercat de la localidad setabense.
Alguien dijo de Botifarra que: su voz «suena a huerta y a secano, a acequia y a bancal, a noche de agosto y a fruta fresca. Cuando canta Pep, callan las chicharras, se paran los vientos y todo el mundo escucha atónito su canto espontáneo, llano, que apacigua la aspereza de la tierra y las inclemencias del tiempo. La voz de Pep nos remueve alguna cosa bien adentro, nos zarandea y nos despierta la memoria colectiva y nos hace sentir profundamente identificados».
Eso debió pensar Rómulo Castro, cuando quiso cantar con Botifarra, y cuando las dos culturas se unen en la última de las estrofas de 'L'u d'Aielo'.
Cuando calla el cantante de Xàtiva y el panameño dice : «De Panamá a Valencia, cruza el mar mi atravesao y se junta con el uno que mi abuela me ha enseñado».





