El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha remitido un escrito al Ministerio de Fomento en el que se reclama que solucionen los problemas que presenta la segunda circunvalación de Alicante AP-7 a su paso por el término municipal. Las últimas lluvias han aflorado deficiencias estructurales en un paso elevado y en caminos rurales, así como cuestiones pendientes de terminar como la revegetación de taludes para evitar deterioro por las escorrentías o la falta de medidas acústicas paliativas.
La alcaldesa de San Vicente del Raspeig, Luisa Pastor, asegura que las lluvias no han hecho más que «poner en evidencia lo que venimos denunciando desde que finalizaron las obras de la circunvalación, así como el hecho de la falta de finalización de algunas cuestiones como la revegetación de taludes que están provocando los problemas actuales».
Pastor pide a Fomento que «tome cartas en el asunto para que se adopten soluciones para estas deficiencias, al tiempo que acaben otras pendientes a las que se comprometieron y que afectan a los vecinos de las zonas por las que pasa la circunvalación».
Quejas reiteradas
En el escrito remitido por el Ayuntamiento al Ministerio Fomento y a la empresa concesionaria Ciralsa se recalca las numerosas ocasiones en las que el Ayuntamiento se ha dirigido a ambas para poner de manifiesto las quejas de los vecinos y las deficiencias observadas por los servicios técnicos municipales.
El concejal de Urbanismo, Rafael Lillo, señala en el escrito que algunas de estas deficiencias se refieren especialmente a «problemas estructurales en paso elevado, revegetación de los taludes o caballones para reducir el impacto acústico de la circulación, deficiente estado de lagunas vías de servicios, entre otros», explica.
En el informe se detallan daños por desbordamientos de cunetas y obras hidráulicas que han provocado grandes cárcavas con riesgo de aumentar y el vaciado de las tierras que soportan piezas de hormigón que han quedado completamente al aire.
Grietas prematuras
También se reflejan el deterioro prematuro de cruces y caminos rurales en estado de desintegración lamentables, con agrietamientos por falta de capacidad portante en los firmes y juntas de dilatación destruidas que hace que aparezcan baches.
La alcaldesa señala que después de las distintas reuniones mantenidas con la empresa concesionaria ésta adoptó una serie de compromisos «que no se han cumplido en su totalidad». Entre estas cuestiones quedan pendientes el asfaltado de alguna de las vías de servicio que quedaron deterioradas por el paso de camiones durante las obras, así como la revegetación de taludes y la adopción de medidas para reducir el impacto acústico.
El Ayuntamiento recuerda que el compromiso adquirido por Ciralsa era que no abandonaría la zona hasta que todas las deficiencias detectadas quedaran solucionadas por completo.





