"Una historia de amor extraordinaria, el triunfo de los sentimientos del hombre, una travesía mágica por el Ártico, o la parábola del derrumbe económico del mundo". El periodista y escritor Manuel Mira Candel, Premio Azorín 2004, aseguraba ayer que estas son las cuatro claves, los elementos, sobre los que se fundamenta el contenido de su nueva novela Ella era Islandia, editada por Bohodón Ediciones, de Madrid, y que presentó en la sede de la Asociación de la Prensa de Alicante, de la que ha sido presidente.
Una obra literaria en la que "todo es ficción, el libro es pura invención, no hay ningún nombre histórico como se puede pensar", señala el autor, que refiere que en su obra ha querido narrar la conmovedora historia de amor de Alonso Bulnes, un poderosos banquero español, y Freyja Sveinsson, en la que mezcla lo mágico y lo real, la búsqueda de lo desconocido, los sueños como esperanza de liberación, "y cuya trama es la huida del mundo de los protagonistas que se refugian en lo mágico".
Manuel Mira, que se confiesa un enamorado de las aventuras del Capitán Trueno, asegura que con esta obra ha querido rendir un sentido homenaje a las sagas islandesas, las narraciones nórdicas que, "según muchos de los autores que han estudiado el origen de la novela, aseguran que hay que buscarlo en estos cuentos y leyendas infantiles que reúnen los elementos básicos de la literatura universal", refirió, al tiempo que recordaba que incluso se ha escrito que Miguel de Cervantes encontró la inspiración en estas sagas nórdicas, y que "para el escritor Jorge Luis Borges, constituyen la base fundamental de la literatura alemana".
Asegura que son más de cien los personajes que intervienen en su novela, a los que ha dado nombres ficticios en castellano para poder identificarlos. Un aspecto éste que resaltó el periodista Blas de Peñas durante la presentación de la novela de Manuel Mira, en la que también estuvo presente el presidente de la Asociación de la Prensa, Leonardo Tomás, al tiempo que se refería a Mira como "el amigo que admiro, al compañero con el que compartí gran parte de mi vida profesional en Elda", y el que resaltó su oficio literario.