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En el segundo acto. El Autocid rotó su banquillo y buscó frenar a las torres rivales. El conjunto de Quintana lo intentó desde el perímetro, pero no hubo suerte, ni Llompart, ni Hill, ni García consiguieron su cometido. Fue Logrippo quien ejerció de tirano y puso en el marcador un 31-28, tras un parcial de 9-0. Con el habitual arreón de Diego García, además de estar acompañado por un genial Raúl Mena, el técnico visitante Óscar Quintana tuvo que solicitar un tiempo muerto con el 34-28 (minuto 15).
La entrada de Hill en cancha a falta de tres minutos para llegar al descanso fue crucial puesto que llevó el peso ofensivo poniendo finalmente una mínima desventaja, después de haber estado a ocho puntos de distancia.
Tras el paso por vestuarios el Autocid recargó sus pilas y el tercer cuarto fue todo un despilfarro de lanzamientos desde la línea de 6,25. Los rebotes se hicieron esenciales y Manu Gómez desempeñó su trabajo defensivo a la perfección evitando que Andriuskevicius se adueñara del juego interior. Tres triples consecutivos de Logrippo pusieron la máxima ventaja del Autocid con un 55-45 (minuto 27).
El acierto local desconcentró por completo al cuadro alicantino con pasos de Urtasun y algunas zonas de los pívots. Pero cuando el equipo de Casadevall buscaba abrir brecha salió a relucir la extraordinaria muñeca de Hill, que clavó la puntilla con un triple que puso el 59-52. Y su racha extraordinaria la empalmó con una gran asistencia a Andriuskevicius nada más comenzar los últimos y decisivos 10 minutos.
El técnico local echó mano de Brown para dar minutos de descanso a Diego García, pero al americano le temblaron las manos en tres posesiones que culminó sin tocar el tablero. Para entonces Hill ya se había encargado de recortar desde el perímetro y llegar al 62-60 (minuto 32). Casadevall intentó poner orden, pero Burton empató.
Con la quinta de Sinanovic, el Autocid, ya cansado del desgaste de algunos de sus hombres, no pudo hacer sombra a los alicantinos. El triple de Cazorla 68-73, minuto 38) dio alas a los visitantes. En la presión del dos contra uno basó su defensa el Autocid que le dio ciertas esperanzas cuando a falta de 35 segundos para el final un triple de Logrippo puso un 74-75.
Hill nuevamente hundió cualquier atisbo de remontada y con un triple y un mate ensombreció el triple de Mena. Se sucedieron las faltas personales y el Alicante con Burton fue aumentado su ventaja. Rejón anotó los dos adicionales y cuando solo restaban seis segundos ya no hubo tiempo para que Logrippo lanzara desde más de siete metros en vano. Cazorla apuró los últimos segundos y el Lucentum se llevó la merecida victoria de Burgos.







