Etosa

El Lucentum no comenzó bien. Demasiados errores y excesiva precipitación en las decisiones. Tampoco hubo acierto de cara al aro y el equipo de Quintana sólo fue capaz de anotar diez puntos en el primero periodo. Enfrente se encontró con un rival que le jugó a la par y, a pesar de tener opciones de abrir diferencias, no tuvo la capacidad para hacerlo. Fue un mal cuarto; diez minutos de poco baloncesto y muchos nervios para olvidar.
Un tiro de Rejón y un triple de Jorge García permitieron al conjunto alicantino dar el arreón necesario para igualar la balanza (14-15). El inicio del segundo periodo fue esperanzador pero el porcentaje de acierto de los primeros instantes se diluyó rápidamente y, de nuevo, el equipo lucentino volvió a pecar de falta de acierto anotador. Otros dos triples, de Jorge García y Alfonso Sánchez, y dos tiros libres de Llompart fue lo único que pudo hacer el Lucentum en la faceta ofensiva. A pesar de lograr una diferencia de cinco puntos (20-25) sobre el equipo de Olmos, los lucentinos no fueron capaces de encarrilar el partido y la dejaron escapar sin más. Al descanso se llegó un con marcador de 25-25, más propio de un partido de minibasquet.
El inicio del último cuarto rompió la igualdad del tercero y supuso el principio del fin de un Lucentum que desapareció de la cancha por completo. Sólo fue capaz de anotar siete puntos en el cuarto periodo. Y así, evidentemente, poco más pudo hacer que hincar la rodilla.







