Vida y Ocio
Luis Francisco Esplá cautivó con la magia de su palabra a los aficionados de Altea, de Las Marinas, de Alicante que no quisieron perderse la oportunidad de escuchar a uno de los escasos toreros sabios que todavía dictan lecciones magistrales sobre el albero. El maestro no defraudó. Ni durante su larga conferencia ni en el coloquio que mantuvo con el presentador del acto, el escritor y poeta Carlos Marzal, con su primer seguidor, Pepe Martínez El Algareño, y con su amigo Juan Cortés. Y respondió con arte, con sabor a torero rancio, a los interrogantes que dejó sobre la mesa otro torero alicantino, hoy retirado, que marcó un estilo y pudo marcar época: Vicente Fernández El Caracol.
Pepe Navarro Barranquí, propietario de l'Olleta, mecenas de todo lo que huela a cultura, a arte, gran aficionado taurino y amigo de Luis Francisco Esplá, movilizó a muchísimos aficionados para que acompañaran al maestro Esplá en una de las noches más relajadas que le he visto. Quizá porque se acerca la última temporada (¿definitiva?), quizá porque su hijo Alejandro ha cuajado en un buen novillero y, en un futuro próximo, en mejor matador de toros, quizá porque estaba rodeado de sus amigos y, probablemente, porque hablar del animal al que más quiere y le debe, el toro, "me pone a cien" -confiesa- las dos horas fueron unos poquísimos minutos. Pasaron en un abrir y cerrar de ojos, como susurró por lo bajo el director del Museo Taurino Municipal de Alicante, Paco Llorca, y asintió el responsable dela Comisión de Exteriores de la Cámara de Comercio de Alicante, y empresario dianense, Juan Bautista Riera.
El guión transcurrió como estaba planificado. Abrió el acto Luis Morote, emocionado por la personalidad del conferenciante, quien cedió los trastos (el micrófono) al escritor Carlos Marzal, colaborador de ABC, quien recordó pasajes vividos junto a Esplá, evocó momentos artísticos profundos y desveló algunos aspectos poco conocidos por el público del torero. Un torero que emocionó a los asistentes al hablar de sus relaciones de lucha y de amor con el toro, cuando se remontó a los orígenes de una fiesta que no morirá mientras quede un toro de lidia en las dehesas y cuando abrió su corazón para expresar sus sentimientos ante el momento sublime de la muerte del animal. "El toro es el único animal que muere con arrogancia, que no espera asustado la muerte", subrayó Esplá.
La poesía de El Algareño
El punto y final de la conferencia lo puso Pepe Martínez El Algareño, amigo personal de Esplá y uno de sus más fervientes seguidores. Fue cuando le dedicó una poesía, escrita desde y con el corazón, a raíz de la gravisima cogida que sufrió el maestro alicantino en Francia, con un toro del Cura de Valverde, que causó sensación en todo el mundo. No podía tener mejor cierre una conferencia que dejó sobre el ambiente la sensación de haber escuchado no a un torero, no a un maestro de la tauromaquia, sino a un hombre de carne y hueso que sufre cada vez que monta la espada para entrar a matar al que considera su mejor amigo, el toro.
En la posterior cena presidida por Luis Francisco Esplá, el maestro reveló parte de sus planes para la temporada que comienza en unas semanas. De la mano de su nuevo apoderado, quiere sumar, como mucho, cuarenta corridas de toros. Irá a plazas importantes, como Valencia, Sevilla, Bilbao, Madrid, Zaragoza, Barcelona y, por supuesto, todas las del sur de Francia, donde Esplá es un auténtico ídolo.
En la próxima Feria de Hogueras de Alicante, si cuajan las negociaciones que lleva con Simón Casas y Nacho Lloret (Toros de La Terreta), le dará la alternativa a su hijo Alejandro Probablemente, el 24 de junio, día de San Juan, con José María Manzanares como testigo. La despedida está aún por decidir, pero puede ser sonada, aunque a él no le gusta hacer mucho ruido. Pero a sus 53 años, quiere seguir disfrutando. Se lo merece.
No hubo brindis al final de la cena. Pepe Barranquí le tenía reservada una sorpresa al torero. Quedó reservada para ellos dos y para la intimidad de dos amigos. Aunque, según Barranquí, no hay mejor sorpresa que escuchar la palabra y la magia taurina de Luis Francisco Esplá. ¡Suerte, maestro!










