Alicante

La recesión productiva y del consumo se ha generalizado en todos los sectores, pero especialmente entre las actividades más expuestas con la actual coyuntura, la construcción y los servicios, que son quienes que más padecen las consecuencias de la crisis. En concreto, dentro del segundo apartado, el comercio es el gran damnificado, el desplome de las ventas ha provocado que muchos autónomos opten por bajar las persianas de sus negocios.
La parálisis general de empresas en la provincia ha provocado que se haya retrocedido ya a los niveles alcanzados hace cinco años. De hecho, en 2004 se cuantificaban sólo 58.504 mercantiles, mientras que en 2005 se produjo ya el gran salto hasta las 62.901, un volumen que fue creciendo de forma progresiva hasta llegar el máximo histórico de 65.743 empresas en junio de 2007.
Hay que tener en cuenta que el número de empresas con trabajadores crecía a un ritmo anual superior al 6% en esos años. Sin embargo, fue a partir de este momento cuando se inició una fase de estancamiento que se prolongó durante dos años, hasta convertirse en desaceleración en 2007 y alcanzar tasas de crecimiento negativas. Desde entonces el número de empresas ha ido evolucionando negativamente, hasta alcanzar los peores registros en el presente ejercicio, especialmente a partir del verano.
Sin financiación
Y es que de la 63.133 empresas que había el pasado mes de enero en Alicante se ha pasado a las actuales 60.013, lo que supone que sólo a lo largo de 2008 hayan desaparecido hasta 3.120 sociedades. Sin duda que el endurecimiento del acceso al crédito por el bloqueo de la financiación, unido al ajuste intenso del mercado han sido determinantes para acabar por tirar por la borda numerosos proyectos.
En cualquier caso, la situación de la provincia está en la misma línea del resto de territorios del país, con tasas interanuales de variación negativa como consecuencia del hundimiento del mercado inmobiliario, la pérdida de dinamismo de la demanda interna y el descenso del consumo de los hogares.
Las empresas alicantinas, casi en su totalidad, no han tenido otra opción ante este panorama que reajustar su actividad y recursos, empezando por la plantilla de trabajadores. Su resto consiste en salvar la situación para evitar poner en riesgo la supervivencia, algo que no han podido alcanzar todas.
Menos trabajadores
El número de afiliados a la Seguridad Social ha llegado a bajar en 8.544 personas en el pasado mes, dentro de una línea de caída de la ocupación que se repite por cuarto mes consecutivo. Y es que la cifra de cotizantes ha llegado a disminuir un 7,7% en un año, lo que sitúa los trabajadores inscritos en Alicante en 617.871 el número de inscripciones de alta laboral. El régimen general, el colectivo más numeroso, ha disminuido un 9,2% en dicho periodo, hasta los 459.958 ocupados. Por su parte, los autónomos han reducido su número un 1,8% interanual y se sitúan en 127.647 personas.







