Alicante

En una de estas situaciones se encuentran actualmente muchas familias de la provincia. Y es que 103.300 hogares tienen al menos a un familiar al que se le ha acabado el contrato o ha sido despedido. Se trata de una cifra que se ha disparado en sólo un año. No en vano, en 2007 el número de viviendas con desempleados apenas superaba los 75.000 hogares. El incremento ha sido, por tanto, de un 37,5%.
Todos estos datos aparecen recogidos en el Nuevo Estudio Sobre Hogares de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicado por el Instituto Valenciano de Estadística (IVE), donde se incluye un balance desde 2005 y hasta el tercer trimestre de este año, lo que permite realizar una radiografía de la realidad que están viviendo y afrontando los alicantinos.
Todos a la cola del Inem
El número total de viviendas familiares en la provincia asciende a 717.300, a fecha del mes de septiembre de este año, lo que ha supuesto un incremento de un 4,7% respecto al mismo periodo de 2007. Sin embargo, este ligero aumento de núcleos familiares no ha ido parejo al de las familias con allegados desempleados.
De hecho, resulta significativo que en más de 70.00 casos, la mitad de sus miembros están en la cola del paro y en otros 27.000 la situación aun es más grave, ya que tienen a todos sus familiares buscando un empleo. Los incrementos han sido de un 48% y 44%, respectivamente, comparados con los datos del tercer trimestre de 2007.
Analizado por número de personas que componen el núcleo familiar y por su situación laboral, 6.800 viviendas unifamiliares (de una sola persona) no tienen trabajo, mientras que 24.500 familias alicantinas formadas por dos personas tienen a uno de ellos en el paro. Cuando se trata de tres personas, el número de hogares afectados es de 22.700 y cuando está compuesto por cuatro o más se eleva a 49.700.
Uno de cada diez desempleado está casado y otro 13,5%, separado divorciado o viudo. Este es el perfil. La mayoría ha trabajado antes en el sector servicios y le sigue la construcción, la industria y la agricultura. Cuatro de cada diez afectados por la crisis económica tienen entre 16 y 44 años, otro 8% supera los 45 años, y muchos de ellos intentan buscar un trabajo a través de anuncios y contactos personales, además de acudir a las oficinas de empleo. La desesperación al ver como pasan los meses y no encontrar un trabajo hace mella en toda la familia.
Uno de colectivos más afectados son los hijos, los menores de edad. Una realidad que también aparece reflejada en el estudio. Y es que en el caso de 43.400 familias alicantinas, la persona de referencia, -el padre, madre o tutor- está en situación de desempleo. De ellos, en un 39% tienen a su cargo a uno o dos menores de 16 años de edad.
Cuando el cabeza de familia se encuentra en una situación de inactividad por estar, por ejemplo, jubilado o ser pensionista, hay 5.400 familias en la provincia en esta situación que viven con al menos un miembro en el paro.
En el caso de que la persona de referencia trabaja en el hogar, las viviendas de este tipo con algún desempleado ascienden a 7.800 y en situación por incapacidad baja a 3.400 familias.







