Hasta ahora, la ley sólo contemplaba esta prohibición explícita de actividad no remunerada de los diputados en relación con las empresas públicas, bien para impedir que las asesorasen o bien para rechazar que pudiesen hacer gestiones encaminadas a la consecución de subvenciones o de algún servicio público.
La propuesta quiere evitar que los diputados asesoren o ayuden a empresas privadas sobre las mismas áreas de actividad -economía, régimen fiscal, agricultura, etc en las que ellos legislan o disponen de información privilegiada como ya ha ocurrido en varias ocasiones. IU considera que, con independencia de que cobren directa o indirectamente por ello, o no reciban retribución, es un comportamiento "poco ético" y "una colisión evidente entre los público y lo privado". La coalición reclama endurecer el régimen de incompatibilidades.







