Con la operación Lobos, la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Judicial continúa destapando los canales y forma de actuar de aquellos que comercializan y se lucran con la pornografía infantil en la red.
Una de las novedades es que un elevado número de detenidos usaba programas de encriptación (se pueden adquirir de forma gratuita en internet) para evitar que los archivos compartidos pudieran ser vistos y seguidos por familiares o por las propias fuerzas de seguridad.
Asimismo, otra de las técnicas en auge que usaban los pederastas detenidos es la conocida como grooming o ciberacoso. Un palabro cada vez más manido que consiste en el engaño de una persona adulta a un menor a través de programas de conversación tipo Messenger para obtener imágenes de contenido erótico que después utilizará para coaccionarle, bajo amenaza de difundir esas imágenes, y evitar así que la relación se corte.
Ese es el caso de uno de los detenidos, un varón de 19 años, que tenía en sus manos hasta 12 vídeos que había colgado en páginas de intercambio de archivos (Emule, KaZaa o BitTorrent) en los que hasta seis menores habían sido víctimas de sus amenazas y coacciones.
La denuncia de una madre de las víctimas permitió su identificación y determinó el resto de direcciones IP (la del ordenador personal) que se habían descargado ese material sexual.
Entre las personas arrestadas por la policía en esta operación se encuentran profesores de instituto, universitarios, arquitectos, administrativos, jubilados y un policía local, por lo que no existe un perfil determinado de este tipo de pedófilos.
Dos registros en Alicante
Los detenidos en la provincia de Alicante son I. L. A., a quien le intervinieron dos discos duros; y D. L. L., de 27 años de edad y vecino de la localidad de Alcoy. En la casa de este joven, la policía se incautó de seis discos duros y 700 cedés y deuvedés con imágenes supuestamente de pornografía infantil.
Precisamente, la colaboración ciudadana a través de la web Protegeles.com, la información de asociaciones de defensa del menor y la colaboración internacional de Interpol y Europol, en el caso de que los archivos de pornografía infantil que se encuentren ubicados fuera de España, permitió reconstruir los canales de intercambio que usaban los 55 detenidos, a los que se les han intervenido 179 discos duros, 19 portátiles, 17 torres y 2.500 soportes de almacenamiento externo.
Para ello, la Policía Nacional se ha coordinado con decenas de juzgados y brigadas provinciales para efectuar registros y detenciones en Cataluña, Aragón, Melilla, Madrid, Extremadura, País Vasco, Asturias, Cantabria, Comunitat Valenciana, Castilla León, Castilla La Mancha, Canarias, Baleares, Galicia, Andalucía, Murcia y Navarra.
En lo que va de 2008 ya han sido detenidas en España 220 personas acusadas de cometer delitos de pornografía infantil a través de internet. Entre las operaciones más destacadas está la desarrollada por la Guardia Civil el 25 de enero en 27 provincias, y en la que detuvo a 51 personas gracias a un internauta cordobés que se encontró sin querer archivos pedófilos.
Posteriormente, la Guardia Civil y las policías autonómicas de Cataluña y País Vasco detuvieron a otras 26 personas, tras la alerta de un usuario de Emule que al descargarse una película comercial resultó ser una filmación de 21 minutos en la que un adulto abusaba sexualmente de una niña de 11 años.
Penas más duras
No obstante, a pesar de la cantidad de detenidos, las asociaciones que defienden los derechos de los menores demandan mayor contundencia en las condenas, ya que hasta la fecha pocos acaban en la cárcel: 30 en los últimos cuatro años, según Instituciones Penitenciarias.
La razón es que en la mayoría de los casos se trata de personas integradas y sin antecedentes penales que obtienen la libertad con cargos al no ser reincidentes.
Por ello, las asociaciones que protegen a las víctimas exigen un registro de pedófilos para tener controlados a estos individuos que, con total probabilidad, volverán a delinquir.
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