
Este es uno de los resultados de un estudio realizado por Sanidad sobre las mujeres embarazadas en la Comunitat, tanto en el proceso de gestación así como la salud del recién nacido. En el informe sobre Embarazo y salud perinatal en la Comunitat Valenciana: Análisis de la Hoja resumen del embarazo se pone de manifiesto que la decisión de tener hijos a una edad cada vez más avanzada se está manteniendo en los últimos años. Así, el porcentaje de gestantes de entre 30 y 34 años es superior al del colectivo de 25 a 29 años (37,5% frente al 28%).
Es más, mientras la tasa de embarazos en adolescentes se mantiene más o menos estable (2,7%), en las mayores de 34 años está aumentando, al igual que el número de embarazadas de origen extranjero y que representan ya el 20% del total de los nacimientos. América Latina, Europa del Este, Norte de África y Europa Occidental son las principales nacionalidades.
Entre las gestantes atendidas en 2006 y según las muestras recogidas en todos los departamentos de salud se destaca que casi siete de cada diez embarazos fueron considerados normales, mientras que un 25,3% fueron calificados de riesgo. Además, 37,3% de las mujeres presentó algún problema de salud como anemia (27%), diabetes (11%) y amenaza de aborto (9,2%). Mientras, casi un 17% todavía son fumadoras y la mitad consumen un número de cigarrillos menor a seis.
El perfil por hospitales
Uno de los aspectos que también destaca el informe hace referencia al número de alumbramientos que son inducidos mediante la utilización de técnicas médicas o quirúrgicas para mostrar algunas diferencias que existen entre los hospitales públicos y los privados en el abordaje del parto. El 85% de los nacimientos se atienden en el sistema público, mientras que un 6% en la privada. La mayoría de los partos se producen a término, menos un 6,2% que son antes de la 37 semana de gestación.
En el caso de los hospitales públicos, el inicio del parto se produjo de manera espontánea en casi el 74%, un porcentaje que baja al 54,8% en el caso de la privada. Por ello, en el caso de las clínicas se produjo un porcentaje de partos inducidos superior (45,2%) a la de la pública (26,1%). De igual forma, el número de cesáreas fue mucho más elevado en la privada alcanzando el 45,8%, un porcentaje que bajó al 23,8% en el caso de la pública.
Por último, la práctica de episiotomías en los partos vaginales también fue superior en la privada (89,2%) que en la pública (78,7%), al igual que el uso de ventosa para favorecer la expulsión (29,9% de los partos vaginales en la privada frente al 8,3% en la pública.







