De hecho, sólo en el periodo de Navidad el nivel de gasto medio supone ya más del 5% con respecto al mismo periodo de 2006. La razón de este aumento a pesar del miedo a consumir se encuentra en que por primera vez los hábitos de consumo cambiarán ya que los gastos en comida serán mayores que los dedicados a la compra de regalos. La razón para este cambio es que la subida de los precios de los alimentos obligará a dedicar más presupuesto a esto que a los regalos.
El estudio de Deloitte revela que debido a las limitaciones de los presupuestos se obligará a restar dinero a los regalos.







