
El alcalde de Alicante ha intentado en vano lograr el visto bueno del presidente de la Generalitat y de su partido, Francisco Camps, para que Sonia Castedo le suceda en el momento más oportuno; es decir, retirarse a Les Corts en breve plazo, donde tiene escaño reservado y, en el hemiciclo autonómico, defender desde el aforamiento las tres imputaciones que sobre él pesan por otros tantos proyectos más o menos delicados: el tanatorio de Babel, los aparcamientos adjudicados a su "conocido" empresario Enrique Ortiz Selfa y el llamado caso Mercalicante, donde la gestión del ex gerente Emilio Clavero -que él mismo avaló para colocarlo al frente de la sociedad mixta- dejó un agujero económico que supera los 6 millones de euros. Los tres procesos siguen en los juzgados.
Además, Díaz Alperi confía en que la tramitación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alicante y otros proyectos del gremio de la construcción serán debidamente atendidos y supervisados por Castedo Ramos, pese a que el funcionamiento de su departamento es cuestionado por políticos y técnicos municipales, debido a las constantes tensiones y el escandaloso retraso en la tramitación de expedientes y licencias. Ayer, Francisco Camps, de visita en la ciudad de Alicante, garantizó que el PGOU estará aprobado en la próxima primavera. Con el nuevo programa de gestión del suelo y del reparto de estadios urbanos se facilitaría la ejecución del gran proyecto que Díaz Alperi tenía como principal objetivo de su gestión desde 1995: el Palacio de Congresos, desde hace casi dos años situado de forma virtual en la zona de La Sangueta, y el desarrollo del controvertido Plan Rabasa, que prevé la construcción de 15.000 viviendas -9.000 de ellas de protección oficial- sobre una superficie de 4,5 millones de metros cuadrados, que gestiona Enrique Ortiz a través de su holding bautizado recientemente bajo el nombre Cívica.
El principal problema para los planes del alcalde de Alicante es que en su partido no quieren que Sonia Castedo sea alcaldesa. A la evidente negativa del sector que lidera José Joaquín Ripoll (zaplanista) se une el rechazo del presidente Camps y de la mayoría de los dirigentes del PP de la Comunitat Valenciana, "por el talante de Castedo", aseguraron fuentes de la dirección provincial del PP.
El equipo de Gobierno en el Consistorio alicantino está formado por 15 ediles, en su mayoría adscritos a las tesis del presidente Camps, con evidentes excepciones como el citado Ripoll (sobre todo), Juan Zaragoza, Miguel Valor o Juan Seva, frente a los 14 concejales socialistas, quienes parecen encontrarse más a gusto en la oposición observando las discrepancias entre los populares. Sonia Castedo sólo se ha granjeado el apoyo de unos cuantos compañeros del grupo municipal, como José Antonio Sobrino y Francisco Sánchez, entre otros, pero muchos rechazos en la agrupación de los populares alicantinos.
Viaje a Madrid
Así las cosas, Luis Díaz Alperi se desplazó el pasado fin de semana a Madrid para asistir a la conferencia política del PP que se celebró en el recinto ferial de Ifema. El alcalde se presentó en el cónclave con Sonia Castedo en un intento para convencer a Mariano Rajoy sobre la conveniencia de que la edil de Urbanismo se convierta en alcaldesa de Alicante desde la próxima primavera y hasta el 2011.
Fuentes de la dirección nacional del PP aseguraron a LAS PROVINCIAS que el líder de los populares no está dispuesto a intervenir en un conflicto de una autonomía que debe solucionar la dirección regional, en el caso, Francisco Camps. Las mismas fuentes reconocen que la designación de Castedo supondría un serio problema político en el Partido Popular, pues se trata de "una persona que ha sido incapaz de granjearse el respeto y la amistad de los militantes y simpatizantes de la organización en Alicante". Pero la cuestión principal es que en la asamblea de los populares alicantinos la balanza del poder aún se inclinaría ligeramente en beneficio del sector zaplanista, pese a las disputas internas surgidas entre dirigentes afines a las tesis de Eduardo Zaplana durante el proceso de elaboración de las listas para las elecciones del pasado 27 de mayo.
Desde el sector que en Alicante controla el presidente de la Diputación Provincial, José Joaquín Ripoll, se opina, no obstante, todo lo contrario que Luis Díaz Alperi: "Quien sea menos Sonia Castedo". O sea que no entrarían en colisión si se tratara de cualquiera de los otros 13 ediles que el PP tiene en el Ayuntamiento, a excepción de Díaz Alperi y de la mencionada concejala.
En esta situación, Luis Díaz Alperi no se atrevería a llevar a votación plenaria la designación de Castedo como alcaldesa, una vez que éste hubiese renunciado al acta de concejal. Todo sigue en el aire.
Andrés Llorens, el relevo
Desde la dirección regional del PP se apuesta por Andrés Llorens, responsable de las áreas municipales de Servicios y Mantenimiento y Contratación, como sucesor de Luis Díaz Alperi. Podría tratarse de una persona de consenso entre los dos sectores del PP y que los zaplanistas apoyarían sin recelos ni titubeos, según informaron a este periódico fuentes de la dirección provincial del PP, presidida por Ripoll. Andrés Llorens es una persona con elevadas dosis de sentido común, de talante democrático y cuya gestión en el Ayuntamiento de Alicante pocas veces ha sido cuestionada.
Díaz Alperi tiene la palabra o se va o se queda con Sonia Castedo.







