Según la formación de izquierdas, actualmente el suelo urbano y urbanizable suman un 64% del término municipal, siendo el 36% restante terreno no urbanizable. Además, denuncian que "la brutal reducción del suelo no urbanizable se produce en gran medida por la incorporación al proceso urbanizador de la gran bolsa de suelo no urbanizable de Fabraquer, cerca de 1,7 millones de metros cuadrados que pertenecen al ámbito de la antigua Huerta de Alicante y que se transforman en suelo urbanizable en el que poder construir más de 5.700 nuevas viviendas".
EU solicita que la zona de Fabraquer sea protegida de procesos urbanizadores, por lo que proponen que se zona se ordene mediante un plan especial que mantenga la clasificación del suelo como no urbanizable, además de diferenciar entre las zonas ocupadas con viviendas en parcela mínima y las no edificadas.
Así, en las primeras se mantendrían las viviendas construidas legalmente y se articularían medidas de integración paisajística y de conexión a redes generales. Las zonas no edificadas se protegerían a fin de conservar lo que aún resta en Sant Joan de la Huerta de Alicante, aprovechando el trazado de las vías pecuarias y acequias existentes para estructurar esa zona protegida, incluyendo todo el arbolado de secano que aún persiste en la zona.
EU también se opone a la construcción de 22.000 viviendas, que supera las previsiones de macroplanes como el polémico plan Rabasa de Alicante.







