Las Provincias

València, 14 nov (EFE).- El 15 % de los pacientes con Diabetes Mellitus desarrollará una úlcera de Pie Diabético, lo que en la Comunitat Valenciana supone que más de 90.000 personas se verán afectadas por una de las complicaciones más graves y frecuentes de la diabetes, que se da mayormente en la población anciana.

Según ha informado hoy el Colegio Oficial de Podólogos de la Comunitat (ICOPCV), el pie diabético supone una grave discapacidad y una merma de la calidad de vida, y además acarrea un coste económico de 1.400 millones de euros al año en España; se estima que el 20 % del gasto total en diabetes, unos 7.000 millones de euros, se atribuye al pie diabético.

En los casos de mayor gravedad acabará en amputación, ya que la diabetes es la mayor causa de amputación no traumática en los países occidentales.

"En los hábitos higiénicos en pacientes mayores de 60 años detectamos un déficit importante de cuidados podológicos, por lo que hay que seguir insistiendo en la educación y en la importancia de los controles periódicos, en los que el podólogo puede establecer el nivel de riesgo de cada caso concreto", ha asegurado la presidenta del ICOPCV, Maite García.

Es una patología que conlleva un déficit y retraso en la curación de heridas, lo que puede dar lugar a infección en las mismas así como ulceración de larga y difícil curación que puede desencadenar en amputación.

La diabetes conlleva un déficit circulatorio en extremidades inferiores, así como una pérdida de la sensibilidad cutánea que provoca que el paciente no sienta los puntos de presión que pueda tener el en pie, lo que provoca la aparición de durezas y callosidades, siendo éstas posibles zonas de ulceración.

La sensación de dolor en los pies en reposo, quemazón u hormigueos; la sensación de mordisco al pasear, así como tener los pies fríos son indicadores de neuropatía periférica presente de manera habitual en pacientes diabéticos.

La prevención de complicaciones en el pie diabético necesita de la colaboración del paciente, que deberá seguir de manera escrupulosa las medidas de higiene y protección (limpieza, uso de pomadas, vigilancia de lesiones) que le indique su podólogo.

Acudir a las revisiones periódicas evitará que las úlceras del pie diabético acaben en gangrenas y amputaciones.

Desde el ICOPCV han recordado la "necesaria" incorporación de la podología al sistema público, que "redundaría en una mejor asistencia a los pacientes y un gran ahorro del gasto, ya que se podría frenar la evolución de diversas patologías, entre ellas la del pie diabético".

El ICOPCV sigue luchando para que la figura del podólogo sea un miembro más en la prevención, valoración y tratamiento dentro del equipo multidisciplinar que atiende a la población desde el sistema sanitario público, han concluido las mismas fuentes.