Las Provincias

València, 13 oct (EFE).- La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha advertido hoy de que los precios de origen del caqui han experimentado un descenso medio del 25 % a causa del veto ruso y de la falta de apertura de nuevos mercados.

Según ha informado AVA-ASAJA en una nota de prensa, el caqui, que era uno de los pocos cultivos que ofrecían rentabilidad a los agricultores valencianos, pasa por un momento difícil después de que sus precios hayan descendido un 25 % en las tres últimas campañas.

En algunos casos se ha situado incluso por debajo de los costes de producción, hecho que los agricultores han atribuido a la aplicación del veto ruso y a la falta de expansión en mercados asiáticos y americanos.

Desde que se descubrió un método tecnológico que permite eliminar la astringencia de esta fruta, la producción y la demanda no habían dejado de aumentar de manera paralela, lo que se traducía en "precios razonables para todos los eslabones de la cadena de valor".

Esta estabilidad paró cuando en agosto de 2014 se estableció la prohibición de exportar caquis y otros productos agroalimentarios de Europa al mercado ruso.

Según indican, este era especialmente importante para el sector porque adquiría producto de segunda categoría y, de esa manera, contribuía a "desatascar los mercados europeos".

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha declarado: "Todos sabíamos que la decisión de Moscú podía tener una incidencia muy negativa sobre el cultivo y por eso mismo el Gobierno español y la Unión Europea nos prometieron que, en compensación, buscarían mercados alternativos".

Sin embargo, Aguado asegura que "ni Madrid ni Bruselas han cumplido su palabra", razón por la que se sienten "engañados y maltratados por partida doble, ya que además de no sumar consumidores más allá de Europa, las autoridades no han proporcionado compensaciones económicas de suficiente cuantía".

Además, ha destacado "el enorme potencial que tiene el caqui por su sabor, sus propiedades nutricionales y su fácil consumo".

"Queremos políticos eficaces que sean capaces de atender las necesidades de sus administrados en tiempo y forma y no lo que han demostrado con el veto ruso", ha exigido.

Ha añadido que si los mercados internacionales que ahora permanecen cerrados se abrieran, la producción se tendría que triplicar.

"Primero crearon un problema ajeno a causas agrarias y, luego, eternizan las soluciones", ha subrayado Aguado.

Según AVA, la disminución de las cotizaciones lleva el agravante de que coincide en el tiempo con un aumento generalizado de los gastos de cultivo.

Los agricultores deben hacer frente a nuevas plagas como las moscas blancas y enfermedades que surgen a medida que el frutal se va asentando en el terreno valenciano y a la necesidad de alargar las campañas con tratamientos de adelantamiento o retraso de la maduración.