Las Provincias

Alicante, 17 sep (EFE).- La Guardia Civil de Alicante se ha incautado de más de 130 kilos de pescado inmaduro o carente de documentación en el mercado de abastos de Callosa de Segura, durante una inspección desarrollada dentro del Plan Anual de Control e Inspección de las Actividades Pesqueras .

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil localizaron en el exterior del mercado una furgoneta que transportaba 40 kilogramos de pescadilla inmadura, procedente de la lonja de Santa Pola (Alicante).

Asimismo, en las inspecciones de los puestos del interior del mercado localizaron dos en los que había un total de 81 kilos de pulpo y 16 kilogramos de pescadilla inmadura, que se estaban congelados y carecían de los pertinentes documentos de trazabilidad.

Al parecer, este pescado podría haber sido vendido directamente desde la propia embarcación pesquera a los comerciantes, si entrar en lonja, donde además de extender un documento de primera venta se realiza un control del pescado para evitar riesgos en la salud de los consumidores, según un comunicado de la Guardia Civil.

Tras levantar actas administrativas por infracciones al comercializar productos del mar, los agentes se incautaron de un total de 137 kilogramos de pulpo y pescadilla inmadura o carente de documentación.

Una vez se comprobó que el pescado era apto para el consumo humano, fue entregado a centros benéficos de la provincia.

La pescadilla incautada no cumplía las tallas mínimas establecidas, incumpliendo la normativa comunitaria, estatal y autonómica que prohíben su transporte y comercialización.

La ley sobre Pesca Marítima del Estado establece multas que podrían llegar a los 60.000 euros por su incumplimiento, además de otras actuaciones.