Las Provincias

València, 1 ago (EFE).- La encuesta sociológica sobre el mundo fallero de la ciudad encargada por el Ayuntamiento de València concluye entre otras cosas que el mayor problema para el fallero es la convivencia vecinal y que aunque su tendencia política es sobre todo de izquierdas, votará antes al PP que al tripartito actual.

Estos son algunos de los resultados de este estudio, elaborado con 963 entrevistas a falleros de ambos sexos mayores de 18 años y residentes en València entre mayo y junio pasados y cuyo coste no ha podido concretar hoy en rueda de prensa el concejal de Cultura Festiva y presidente de la Junta Central Fallera, Pere Fuset.

La realización de esta encuesta ha sido criticada en los últimos meses desde la oposición al contener preguntas sobre ideología política y tendencia religiosa, enmarcadas en la "percepción social" que tiene el mundo fallero ante la declaración de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco.

Ante esas críticas, el alcalde, Joan Ribó, aseguró entonces que las preguntas desveladas en prensa eran "absolutamente razonables", que muchas afirmaciones sobre las mismas eran "falsas" y que la polémica se trataba de "una tormenta en un vaso de agua".

Como ha explicado hoy Fuset, con el estudio, realizado por la empresa de investigación de mercados Invest Grup, el Ayuntamiento "quiere hacer una radiografía muy completa de la composición del colectivo fallero de la cuidad de València" y "qué piensa, cómo es y qué quieren los ciudadanos de València que son, a su vez, falleros".

Los principales objetivos del estudio han sido los de conocer los perfiles y actitudes del colectivo fallero, las opiniones sobre la naturaleza y características de las Fallas, la valoración sobre diversos aspectos de la fiesta y los cambios que se pudiesen proponer, y la realidad sociológica del colectivo fallero.

Según el concejal, tras el análisis de los datos obtenidos "queda demostrada la pluralidad y la transversalidad de lo que es posiblemente el mayor motor de cohesión social de la ciudad de València", las fallas, que actúan como aglutinante de las diferencias, dándoles un sentido festivo.

Algunos de los datos significativos que arroja el estudio, que ha sido comparado con el barómetro municipal, son los problemas que detectan los falleros, siendo los vecinos la mayor preocupación, con un 47,7 %, seguida de la economía, con un 23 %.

Políticamente, el informe señala que, ante las preguntas sobre identidad territorial, el 73 % de los encuestados se siente tanto valenciano como español, y en cuanto a ideología, casi la mitad, un 45,4 %, se considera de izquierdas o centro-izquierda, aunque al 22 % le gustaría que, de haber elecciones ahora, ganara el PP frente al 20 % del PSPV, del 15 % de Compromís, del 10 % de Ciudadanos y del 7 % de València en Comú.

Respecto a la importancia de los elementos culturales de las Fallas, los monumentos se han llevado la mejor valoración, junto con la indumentaria y seguidos de cerca por la pirotecnia.