Las Provincias

Alicante, 18 jul (EFE).- Dos hermanos han sido condenados a sendas penas de cuatro años y tres meses de cárcel por perpetrar un robo con violencia en una vivienda de Alicante, donde mantuvieron secuestrados y agredieron al matrimonio propietario y a su hijo.

Así se establece en una sentencia dictada por la sección tercera de la Audiencia de Alicante y hecha pública hoy, que impone también a cada uno multas de 180 euros.

Los hechos ocurrieron el pasado 20 de diciembre, cuando los procesados llamaron al timbre de la casa, ubicada en la calle Deportista Juan Matos, y se hicieron pasar por repartidores que traían un paquete.

El padre, de 83 años, les abrió la puerta y los ladrones se abalanzaron sobre él, lo retuvieron en el suelo y maniataron por otro lado al hijo, al tiempo que exigieron a ambos, a punta de navaja, el dinero y las joyas que hubiera en el domicilio.

Luego cogieron a la madre, una mujer de 91 años, y la empujaron hasta una habitación bajo amenazas de muerte para apoderarse de 750 euros en efectivo, cinco boletos de la lotería nacional y una pulsera.

Los acusados fueron sorprendidos por agentes de policía que habían sido avisados por un vecino y huyeron de la vivienda por un balcón desde el que saltaron a la calle, según la sentencia.

Uno de ellos se lesionó en la caída y tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario, mientras que el otro fue arrestado en las proximidades tras una breve persecución.

La Audiencia de Alicante considera a los hermanos autores de un delito de robo con violencia en concurso con otro de detención ilegal, así como de dos delitos leves de lesiones.

Los magistrados han rechazado rebajarles la pena por drogadicción, ya que ambos "tuvieron cierta mejoría en su dependencia en los últimos años" y no consta que cometieran el robo influidos por un síndrome de abstinencia o con la exclusiva intención de sufragar la compra de estupefacientes.

Los acusados son familiares lejanos del matrimonio asaltado y sabían que éste acababa de vender un piso un año antes, por lo que pensaron que podían hacerse en la vivienda con "una cantidad de dinero mayor a la que encontraron", de acuerdo con el fallo.

"Por otro lado, la acción desplegada no es la propia de la delincuencia que intenta obtener algo de dinero para poder sufragar su dependencia. Hubo planeamiento. Así se proveyeron de un cuchillo, una cuerda, una cinta adhesiva y fueron a una gasolinera a adquirir unos guantes, con la evidente finalidad de no dejar huellas", precisa el tribunal.