Las Provincias

València, 17 jul (EFE).- La asociación de vecinos Russafa Descansa ha solicitado al concejal de Espacio Público y Control Administrativo, Carlos Galiana, la adopción, en los espacios públicos de Russafa, de medidas cautelares previas a la ampliación de la declaración como Zona Acústicamente Saturada (ZAS).

Según un comunicado de la asociación, las más de 300 terrazas en los 360 locales hosteleros que operan en Russafa son un indicio de la saturación de este servicio en los espacio públicos del barrio.

Russafa Descansa solicitó formalmente el pasado 30 de junio una ampliación de la declaración de Russafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) y le corresponde al Ayuntamiento de València establecer las medidas cautelares, tal y como determina la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica.

Esta solicitud fue dirigida también a las diferentes concejalías del consistorio para que concretasen las medidas cautelares a adoptar, como el plazo de permanencia de su vigencia y los mecanismos de seguimiento de su eficacia.

Los vecinos denuncian que, tras la reciente reurbanización de más de 90.000 metros cuadrados de Ruzafa, se ampliaron las aceras, chaflanes y plazas, pero sin embargo los vecinos solo disfrutan de tres nuevos y pequeños parques de juego infantil, mientras continúan proliferando las terrazas hosteleras en sus espacios públicos.

"El problema no es que haya terrazas en Ruzafa, el problema es que solo hay terrazas, cada vez más privadas, en el dominio público municipal, cada vez más inaccesible incluso para las personas con movilidad reducida e invidentes, que impiden el normal tránsito peatonal", han señalado.

Russafa Descansa ha reprochado que el plan de choque se inició en octubre de 2015 y tomó como prioridad la señalización de los "extremos" de las terrazas en Ruzafa, mientras que ahora, en las zonas más saturadas del barrio, el gobierno municipal ha señalizado nuevas terrazas para ampliarlas e incluso está autorizando con suma discreccionalidad terrazas a discopubs.

"Estas autorizaciones se han generalizado entre los salones lounge que son también locales con ambientación musical, por lo que se han extendido las molestias por ruidos y vibraciones en plena calle", han señalado.

La asociación ha contabilizado el servicio hostelero existente en los 7 cruces más significativos de Ruzafa obteniendo 460 mesas privadas y más de 1.800 clientes en plena calle, llegando a enumerar 110 mesas en el cruce entre Literato Azorin, la calle Cádiz y Reina Doña María.

Desde la asociación han destacado que "las autorizaciones de terrazas no son actos reglados ni licencias de por vida para una única actividad" y que la máxima municipal no puede ser "Todo para la hostelería, pero sin los vecinos".

Russafa Descansa considera asimismo que el concejal responsable del área de comercio también debería apostar por la diversidad comercial frente a "la uniformidad hostelera" para conseguir "un modelo de barrio en el que se garantice la convivencia entre vecinos, comercios y hostelería".

Por último, también han reclamado "espacios públicos de calidad accesibles y transitables para todos los vecinos, incluidas las personas con movilidad reducida".