Las Provincias

Castellón, 17 jul (EFE).- Joaquín Muñoz, del Esport Club Maset de Frater de Castellón, logra el bronce en individual (BC5) y plata en parejas (BC4/BC5) en el Campeonato de España de Boccia que acaba de celebrarse en Sevilla y donde ha competido en las categorías que agrupan a los deportistas con un mayor nivel de autonomía.

"Nunca había ganado nada hasta este año porque pensaba que no podía hacer ningún deporte por mi discapacidad, pero estaba equivocado", asegura el deportista en alusión a las dos medallas colgadas al cuello con las que acaba de regresar a Castellón.

Reconoce que no esperaba estos resultados porque ha empezado tarde a hacer deporte, pero con el balance de su primer campeonato asegura que ha logrado "superar barreras" que él mismo se ponía.

Llegó al Maset de Frater hace unos diez años, y aunque es uno de los "jóvenes" de este centro ubicado en el Grao de Castellón, le ha llevado un tiempo ganar la confianza suficiente para tomar la decisión de competir y pasar a formar parte del equipo del centro.

"Estoy muy orgulloso y agradecido a mis entrenadores por sus consejos y apoyo, por hacer que logre objetivos que me parecían imposibles al principio", afirma.

Objetivos que van más allá de lo meramente deportivo, pues la boccia es para ellos una "herramienta de inclusión, una apuesta por la persona que va más lejos de su limitación funcional", explica Joel Monleón, coordinador del equipo autonómico de Maset de Frater.

"Por eso, tanto en los entrenamientos como en el campo de juego trabajamos de igual a igual, dejando atrás la discapacidad y mostrando la deportividad, la superación y el esfuerzo que implica cualquier deporte, sin arrogancia y sin paternalismo", explica el coordinador.

Muñoz pertenece al Esport Club Maset de Frater que compite en la liga de boccia autonómica, donde logró plaza para acceder al Campeonato de España, al alcanzar el oro en su categoría.

Otros dos jugadores del club, Esmeralda Gálvez y Sergio Sanahuja, lograron la medalla de plata haciendo pareja en la categoría BC3.

La boccia es una actividad deportiva similar a la petanca, donde aquellos jugadores que lo precisen pueden disponer de un puntero para lanzar las bolas.

Se juega en un campo con medidas definidas y determinadas por un reglamento, y quienes participan están agrupados en cinco categorías, según su grado de autonomía.

Las personas con parálisis cerebral, que pueden tirar con la mano o pie pero necesitan una persona auxiliar que le coloque la bola, están encuadradas en la categoría BC1.

"No se trata de un deporte especial, se trata de hacer deporte, sin matices", remarca Monleón, que trabaja como monitor en el Maset de Frater.

El Esport Club Maset de Frater comenzó en octubre de 1997 para fomentar el deporte adaptado en el ámbito de la Comunidad Valenciana y cada año organiza una liga interna en la que participan el 80% de las personas que residen en el centro.

A partir de ahí, el equipo autonómico de boccia se nutre directamente de las escuelas deportivas, ya que quienes destacan en esta competición, pueden formar parte del mismo.

Entre las iniciativas que promueve Frater en el ámbito deportivo destaca Boccia a l'escola, un proyecto que pretende acercar la realidad del deporte adaptado a los alumnos de Primara a través de talleres deportivos preparados por deportistas con discapacidad en activo y también otros ya retirados de las competiciones oficiales.

En el último curso 180 alumnos han participado en esta experiencia pedagógica e inclusiva que se desarrolla en los colegios o a través de visitas organizadas al Maset de Frater.

Frater es una organización en su mayoría integrada y dirigida por personas con discapacidad física que impulsa la promoción personal, la formación integral y la inclusión efectiva de las personas afectadas por una grave enfermedad y/o discapacidad.