Las Provincias

València, 17 jul (EFE).- El concejal del PP en el Ayuntamiento de Valencia Félix Crespo ha considerado "bochornoso" el "enfrentamiento abierto entre los ediles de Movilidad, Giuseppe Grezzi -Compromís-, y Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato -PSPV-, una nueva guerra interna en el tripartito cuyas consecuencias pagan los valencianos."

Crespo se ha pronunciado en estos términos después de que la concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato (PSPV) afirmara, en una entrevista con la Agencia EFE, que el edil de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi (Compromís), "no puede marcar la agenda de la Policía Local", y de que Grezzi calificara esas declaraciones de "sorprendentes, gratuitas y desafortunadas".

En un comunicado, Crespo afirman que estos concejales, "mientras se acusan mutuamente de incompetencia, tienen sus concejalías abandonadas, no existe comunicación entre ambos y la descoordinación es manifiesta, lo que provoca que haya que sufrir situaciones como las vividas en la avenida del Oeste o por la prohibición de aparcar en el carril bus."

El edil popular ha asegurado que Grezzi "ha tenido siempre muy mala relación con la Policía Local, con diversos enfrentamientos públicos en las redes sociales con agentes y mandos.

"Desde su época como asesor ha tenido encontronazos con representantes de la Policía Local por discutirles las normas de circulación, o ahora como concejal cuando ignora por completo o prescinde de sus informes para adoptar medidas sobre movilidad", ha agregado Crespo.

El concejal popular ha responsabilizado a los socialistas de la "situación de inestabilidad y caos" que vive el tripartito, porque "sabían perfectamente con quien estaban pactando el gobierno del Ayuntamiento de Valencia".

"Sabían el riesgo que corrían y sabían que acabarían enfrentados, divididos y pugnando por tener un poco de protagonismo ante un alcalde autoritario que les iba a aplicar el ordeno y mando, y no les dejaría tomar decisiones", ha añadido.

Según Crespo, "ni a Joan Calabuig ni a Sandra Gómez les importaron las consecuencias nocivas para los valencianos que tendría este pacto: tragaron y accedieron a ser marionetas de Ribó, y desafortunadamente para Valencia, van a seguir tragando con las excentricidades e improvisaciones de sus socios del tripartito".