Las Provincias

Madrid, 20 jun (EFE).- Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) asegura que hubo "sismicidad inducida" en el proyecto Castor, tras las inyecciones de gas iniciadas en septiembre de 2013 en la plataforma, situada a 22 kilómetros de la costa de Castellón y cerca de Vinaròs.

Según el estudio de la UPM, en colaboración con la Universidad Federico II de Napolés, las operaciones de inyección "desencadenaron la ocurrencia de sismos en las proximidades de la plataforma", una tesis que refuerza las conclusiones del Massachussetts Institute of Technology (MIT) y la Universidad de Harvard anunciadas en mayo y que relacionan las operaciones con la sismicidad anómala.

En concreto, coincidiendo con la inyección del gas colchón, empezaron a registrarse en la zona centenares de terremotos alcanzando algunos de ellos una intensidad de III en la escala EMS98, lo que hizo que las operaciones se paralizaran dos semanas después.

El inicio de la inyección de gas "vino acompañado de un notable aumento de la tasa de sismos en las proximidades del almacén submarino, que se situaba en una de las zonas con más baja sismicidad de la Comunidad Valenciana", explican las investigadoras del grupo de Ingeniería Sísmica de la UPM, Sandra Ruiz y Belén Benito.

El objetivo era "identificar variaciones en diferentes parámetros sísmicos que permiten describir la sismicidad antes y después de la inyección de gas, así como los cambios que esta inyección pudo causar" en el patrón sísmico en la zona.

"También tratamos de encontrar indicadores que permitan predecir la evolución de la sismicidad asociada a este tipo de operaciones para garantizar la seguridad de la población", cuentan las investigadoras.

En el estudio, publicado en Scientific Report -revista del grupo Nature- los expertos de la UPM y de la universidad italiana descubrieron "evidencias claras de cambios en el patrón de sismicidad antes y después de la inyección de gas, identificándose dos grupos de temblores con orígenes distintos".

El trabajo "muestra que la primera parte de la serie sísmica está directamente relacionada con los esfuerzos inducidos por las operaciones de inyección" en la plataforma Castor (sismicidad inducida).

No obstante, la segunda parte de la serie se asocia a "la posible activación de una falla próxima debido a los cambios de esfuerzos locales como consecuencia del aumento de la presión de poros (sismicidad disparada)", relatan las investigadoras.

Los resultados obtenidos, basados en "datos exclusivamente públicos registrados por la red sísmica del Instituto Geográfico Nacional", pueden ser usados como indicadores para monitorizar en el futuro la evolución de una serie sísmica y detectar posibles cambios de "sismicidad inducida" hacia "sismicidad disparada" de origen tectónico.

El análisis estadístico de la variación temporal de los sismos que se registren durante operaciones de inyección o extracción de fluidos "puede ayudar a identificar rápidamente anomalías en la tasa de ocurrencia de sismos y en la distribución de magnitudes y detectar así posible reactivación de fallas próximas que puedan generar sismos de mayor magnitud", explican.

El proyecto Castor está "en estado de hibernación" y el ministro de Industria ha declarado que la plataforma no volverá a funcionar y que se realizarán nuevos estudios antes de desmantelar el almacén para asegurar que la situación no vuelva a repetirse.