Las Provincias

València, 20 jun (EFE).- El exalcalde de Mislata y ex vicepresidente de Emarsa Manuel Corredera (PP) ha asegurado hoy que, pese a las pérdidas de la empresa y los informes de auditoría, las cuentas siempre se aprobaban por unanimidad en los consejos de administración, en un tono cordial.

Corredera ha realizado estas afirmaciones durante su declaración como testigo en la vigesimoprimera jornada del juicio por el caso Emarsa, sobre el desvío de más de 20 millones de euros de la empresa que gestionó la depuradora de Pinedo (València).

En los consejos, según ha explicado: "se decía que los problemas económicos de Emarsa se derivaban de una escasa financiación y del exceso de personal, pero se nos hacía ver que se podían solucionar, nunca nos comentaron que fuesen graves".

En este mismo sentido, ha apuntado que tampoco se abordaron en ningún consejo de administración las objeciones que ponían diversas auditorías respecto del incumplimiento de la normativa de contratación.

"El tono de la explicación y del debate en torno a las cuentas de Emarsa -en los consejos de administración- era cordial, jamás hubo ni una discusión ni un enfrentamiento. Se aprobaban por unanimidad a pesar de las pérdidas", ha agregado.

"Nunca se negó el acceso a la información, no tengo constancia de eso, hasta los últimos 3 o 4 meses, cuando ya había mal ambiente", ha explicado Corredera en referencia a mediados de 2010, cuando se acordó la interposición de la primera querella contra los gestores de Emarsa.

Según su declaración, en los consejos de administración siempre estaba presente un secretario, que nunca advirtió sobre el posible incumplimiento de la ley de contratos, y ha asegurado que incluso los representantes de Esquerra Unida en el consejo "felicitaron a Cuesta -gerente- por su labor" en alguna ocasión.

Sobre la figura del entonces gerente, Corredera ha asegurado que: "jamás supe que era enfermero de profesión, me enteré por la prensa" y que: "entiendo que la gerencia era un puesto de confianza de la presidencia".

Preguntado por si conoció que la dirección de Emarsa pretendía explorar nuevas fórmulas de financiación y que por ello organizó varios viajes a Rumanía, Corredera ha explicado que no, que nunca se trató en el consejo de administración y que no cree que la empresa tuviese capacidad legal para actuar en el ámbito internacional.