Las Provincias

València, 19 jun (EFE).- El barrio de San Marcelino de València será el campo de pruebas del proyecto europeo PlastiCircle, que implementa un sistema innovador para reintroducir los envases dentro de una cadena de valor de plástico desde un enfoque de economía circular.

Este proyecto, en el que participa el Ayuntamiento de València a través de Las Naves, supone la llegada de 2'7 millones de euros de fondos europeos -un 90 % del presupuesto total- así como el liderazgo de la iniciativa, que también implantará la experiencia piloto en Utretch (Holanda) y Alba Iulia (Rumanía).

Los días 20 y 21 de junio València será la sede de la reunión de lanzamiento de este proyecto, que se prolongará los próximos cuatro años, el primero para impulsar todo el proceso de diseño y estudio del proyecto y la puesta en marcha, entre 2018 y 2020, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Dentro de la estrategia municipal de fomentar una ciudad cada día más sostenible, València participa en este proyecto europeo, cuyo objetivo es darle una segunda vida a los envases desechados de plástico a través de la economía circular.

València y su ciudadanía tendrán un papel muy activo como una de las tres ciudades europeas seleccionadas como "piloto" y probará en el barrio de San Marcelino los diseños aprobados por el proyecto y podrá compartir las conclusiones con el resto de socios así como los resultados de las fases de recogida de residuos, transporte, clasificación y recuperación.

En la fase de la recogida se prevé implantar un sistema que permita identificar la cantidad y calidad de envases generados por familia por medio del diseño de contenedores que identifican a los usuarios y complementando la acción de depósito con un sistema de retribución a la ciudadanía para incentivar una recolección óptima.

La fase del transporte es la que genera más gasto, por lo que se prevé dotar los contenedores de sensores que reconocerán los niveles de llenado a tiempo real, para optimizar las rutas de recogida; y se dotará los camiones de un sistema de prensado de residuos para maximizar su capacidad, con el con siguiente ahorro de combustible.

Las mejoras en la clasificación prevé acciones como la realización por medio de flujo de aire (actualmente se realiza en cinta transportadora), y la separación en las fracciones óptimas que se recuperarán posteriormente.

Respecto a la recuperación de material, se pretende el desarrollo de productos innovadores en las fracciones previamente clasificadas: placas de espuma para aerogeneradores, estructuras de aislamiento, para-choques, bolsas de estiércol, láminas de asfalto o mobiliario urbano (vallas, bancos, muros de protección).

En esta iniciativa innovadora, que será financiada con fondos europeos en un 90 % del presupuesto total, participan nueve estados de la Unión Europea.

Los socios españoles son el Instituto Tecnológico de Investigación de Embalaje, Transporte y Logística (Itene), que actúa como coordinador; Las Naves, SAV-LAVEGA (concesionaria para la recogida de residuos), INTERVAL (Industrias termoplásticas valencianas), ECOEMBES y la Fundación KIMbcn (Knowledge Innovation Market Barcelona).