Las Provincias

València, 19 jun (EFE).- La Diputación de Valencia invierte en conservación y mantenimiento de carreteras de la red provincial 11,5 millones de euros anuales frente a los 8,3 del periodo anterior, lo que supone un incremento del 39 %.

El presidente de la institución provincial, Jorge Rodríguez, ha asegurado que esta inversión "permitirá intensificar las actuaciones destinadas a la reparación y mantenimiento de las carreteras valencianas, con la consiguiente mejora de la seguridad vial y la reducción de la siniestralidad".

El contrato, que está a punto de adjudicarse, contempla un periodo de 36 meses, por un importe global de 34.607.745,83 euros, a razón de 11.535.915,27 euros al año, lo que para una red de 1.800 kilómetros de vías y que supone más del 50 % de la extensión de las carreteras en la provincia, son 6.300 euros por kilómetro de media.

En palabras del presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, "es una de las mayores inversiones en conservación de carreteras realizada por una administración pública", según un comunicado de la corporación provincial.

Para el responsable del área de Carreteras e Infraestructuras, Pablo Seguí, este importe refleja la prioridad que se da a un servicio que "permite asegurar que las carreteras puedan utilizarse en condiciones de normalidad en todo tipo de situaciones, incluso en situaciones climatológicas adversas, como los temporales que habitualmente sufrimos en las comarcas valencianas".

Entre las tareas más frecuentes en materia de conservación se incluye señalización en la red viaria, limpieza de cunetas, refuerzo de los firmes en mal estado y la sustitución y renovación de elementos de contención en mal estado o que sean peligrosos para los usuarios, especialmente para aquellos que circulan en moto.

"No es tan importante hacer nuevas carreteras como consolidar y conservar la red existente, siguiendo las directrices que nos marca la Unión Europea en materia de redes de infraestructuras", según Seguí.

El nuevo pliego incluye otras modificaciones destacables, como el que por primera vez se presente como un contrato de servicios y no de obra, a fin de ajustarlo legalmente a la verdadera finalidad de la prestación e introduce que un mismo licitador no podrá resultar adjudicatario de más de un lote, correspondiendo estos lotes a cada una de las demarcaciones.

Con este nuevo contrato, la Diputación consolida el cambio de modelo en la gestión del área de Carreteras, iniciado hace un año y medio y centrado "en priorizar aquellas pequeñas obras que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos y mejoran su seguridad, antes que grandes obras faraónicas", según ha recordado Rodríguez.

Esta apuesta queda reflejada en la distribución actual del presupuesto de Carreteras que, con cerca de 30 millones, destina más de un 35 % a actuaciones de conservación y el resto, a ejecutar inversiones de mejora de la seguridad vial como eliminar puntos negros, mejorar accesos y renovar señalización, así como actuaciones que potencian otros tipos de movilidad más sostenibles.

En este segundo apartado se enmarca el Plan de Movilidad Ciclopeatonal, una ambiciosa apuesta presentada hace unos días y que contempla 97 actuaciones en 102 municipios y sobre una superficie de 132 kilómetros, con la intención de conectar personas y municipios.