Las Provincias

València, 20 may (EFE).- El presidente de la gestora del PP de València, Luis Santamaría, ha pedido para el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, la concesión del premio Guinness a la "incapacidad" porque, a su juicio, "todo lo que València avanzó en 24 años lo ha dinamitado en dos, sin duda un tiempo récord".

En un comunicado, Santamaría ha denunciado que el alcalde "crea problemas donde no los había" como los cambios de calles y la prohibición de aparcar en el carril bus y ha recordado los repetidos periodos vacacionales que se ha tomado y que, según ha dicho, demuestran "que no quiere ser alcalde".

Santamaría se ha expresado en estos términos durante un encuentro con afiliados y vecinos del barrio de Benimaclet, que le han trasladado su quejas sobre la gestión municipal que afectan a este distrito, como la práctica del botellón, la falta de limpieza y el mantenimiento de las infraestructuras y mobiliario urbano.

En su intervención, ha lamentado que los grandes avances que València ha conseguido en las últimas décadas en materia de parques, infraestructuras, limpieza, conservación y convivencia vecinal "se están perdiendo por la falta de impulso y la ausencia de un proyecto de ciudad".

Ha denunciado igualmente que la gestión de Ribó y de sus socios de gobierno "está ahuyentando las inversiones con la consiguiente pérdida de oportunidades para los vecinos y para el relanzamiento de la ciudad".

"El patrimonio que recibió Ribó ha sido dilapidado", ha insistido Santamaría, quien recuerda que el Partido Popular luchó y sigue haciéndolo ahora para que "Valencia sea una ciudad moderna y capital del Mediterráneo".

Sin embargo, ha apostillado que la gestión del tripartito ha provocado que para recorrer este camino de progreso sean "dos años perdidos" y ha denunciado igualmente el carácter de imposición que impregna todas las actuaciones del alcalde.

"Ribó no cogió la vara de mando en su toma de posesión como un gesto más de postureo y de cara a la galería pero a la hora de la verdad es un alcalde que gobierna con el ordeno y mando, al más puro estilo autoritario", ha añadido.

Como ejemplo ha puesto las últimas decisiones adoptadas que "crean problemas donde antes no los había y no existía una demanda vecinal para solucionarlos".

En su opinión, la prohibición de aparcar en el carril bus por las noches o el cambio de nombre de las calles sin consenso previo "muestran ese afán por gobernar de espaldas a los ciudadanos, solo con impulsos ideológicos y sectarios".

Ha lamentado la "incultura" de Ribó que "ha eliminado calles a personalidades que no están afectadas por la Ley de la Memoria Histórica" y ha recordado que es una actuación mimética a la que desarrolló el "Frente Popular en el año 1937 cuando dedicaron calles a la Unión Soviética".

También ha adelantado que va a pedir "que se analice el coste del cambio de calles y su repercusión para el bolsillo de los valencianos" y ha exigido que "no se pongan nombres de calles a comunistas o anarquistas y sí a personalidades reconocidas que sean elegidas por los vecinos de la ciudad".

Además, ha denunciado los "largos y repetidos periodos vacacionales" y ha destacado que "por no ir, no fue ni al ascenso histórico del Levante U.D. a Primera división, lo que evidencia su falta de sensibilidad hacia un colectivo tan querido en la ciudad".