Las Provincias

Madrid, 20 may (EFE).- Hablar del valenciano Álvaro Pons es hablar del cómic, de su pasado, presente y futuro, porque este "lector" de viñetas, no es sólo uno de los críticos de cómics más valorados en España, sino también el autor de "La Cárcel de Papel", el blog que abrió en 2002 y cuyas entradas recupera ahora en el libro del mismo nombre.

Aunque cuando comenzó a publicar en internet ni se imaginaba que esas palabras pasarían al papel, como ha contado en una entrevista a Efe, el objetivo de ambas aventuras siempre ha sido el mismo: querer "contagiar" la pasión que le llevó a leer tebeos desde niño, a coleccionarlos e, incluso, a padecer una "dualidad esquizofrénica", como los súperheroes.

Y la tiene, asegura, porque este valenciano (1966) es profesor durante el día en el Departamento de Óptica en la Facultad de Física, donde también es vicedecano; y lector empedernido el resto de las horas, hasta el punto de confesar que calcula tener 100 metros lineales de estanterías repletos de centenares de ejemplares del noveno arte.

Esos, más los que regala y dona a bibliotecas e instituciones, y por eso esta "personalidad comiquera", como también se define e incide, lo que quiere aportar con este libro editado por Confluencias es su "testimonio" sobre la vida del cómic en España.

Como reconoce también, "La cárcel de papel. Diario de un lector de tebeos" ha sido un trabajo "complicado" no sólo a nivel de corrección -todo lo que había escrito estaba hecho a "vuela pluma"-, sino también por la complejidad de seleccionar lo mejor de 15 años.

"Cuando me convenció la editorial para hacer este libro volqué todo el blog en el ordenador y me salió un documento de 6.000 páginas. Son 10 años continuados, y los últimos cinco a ratos, y eso son más de 3.000 entradas. Luego hice una selección y se me quedó un archivo manejable de 3.000 folios. Sobre eso he hecho la selección", destaca.

Así, para los que le conozcan por primera vez a través de este libro, Pons ha recopilado en la edición "analógica" de sus entradas temas donde analiza puntos de inflexión del mundo del cómic, como "el cambio de Marvel, de Planeta Panini, la aparición de los mangas más masivos, el cambio de formato a la novela gráfica o la aparición de los tebeos digitales".

Ese tipo de cosas que le parecían destacadas, además de incluir una selección de los cómics que más le han gustado en estos quince años, como "Diario de un ingenio" de Èmile Bravo o "Chapuzas de amor", de Jaime Hernández.

Pero también nos da a conocer las centenares de "cosas" que ama de los tebeos, como perderse en "Palomar" (la novela gráfica de Gilbert Hernández), ver su vida reflejada en "Monsieur Jean" (álbum de historias cortas de Philippe Dupuy y Charles Berberian) o la limpieza del trazo del dibujante estadounidense Mort Meskin.

"El cómic es un medio que me apasiona, que me ha hecho vivir muchas vidas y eso ya es suficiente para amar algo. No tengo recuerdos sin un tebeo pegado a las manos, para mi ha sido la manera de aprender, de creer, de abrirme la mente a todo, esa ventanita de los tebeos ha sido por la que yo veía el mundo. Le debo tantas cosas que lo mínimo es decirlo por todas partes", reflexiona.

Pons, que comenzó a escribir sobre tebeos a finales de los 80 en revistas como EMM, pasó mas tarde a hacerlo en míticas cabeceras como "Nemo" o "La Guía del Cómic". Además, el valenciano ha sido comisario de exposiciones como la de "Tebeos" en el Festival Internacional del Cómic de Angoulême o "VLC València Línia Clara" del IVAM de la ciudad del Turia.