Las Provincias

Valencia, 19 may (EFE).- El Valencia Basket recibirá en el primer partido de los cuartos de final de la Liga ACB al Barcelona con la idea de recuperar su mejor versión, poder ganar el duelo y asegurar así que, aunque pierde en el segundo en el Palau Blaugrana, el pase se decidirá en Valencia, donde más fuerte ha sido este año.

El ánimo del equipo valenciano se debate entre la esperanza de haber realizado una de las mejores temporadas de su historia y haber logrado un juego efectivo y brillante durante muchos meses y la pesadumbre de haber perdido la final de la Copa del Rey y de la Eurocopa.

A ese último sentimiento se une además la inesperada derrota sufrida el pasado domingo en la Fonteta ante el UCAM Murcia, que acabó por descabalgarle del segundo puesto de la clasificación.

Enfrente tendrá el Valencia a un equipo que está protagonizando una de las peores campañas de su historia y al que sus innumerables lesiones han lastrado desde casi el inicio de la que debía ser una temporada para su recuperación pero ha sido todo lo contrario.

El de mañana será el cuarto enfrentamiento entre el Valencia y el Barcelona en esta temporada y el balance hasta ahora es de dos victorias valencianas, la de la semifinal de la Copa y la de la fase regular en la Fonteta, y una catalana, la de la primera vuelta en el Palau.

Para este encuentro, y para lo que resta de temporada, Pedro Martínez, técnico local, ha perdido al base belga Sam Van Rossom, que vuelve a tener problemas en la rodilla izquierda de la que fue operado hace algo más de un año. Esto dejará a Antoine Diot y a Guillem Vives como únicos bases del equipo.

En cambio, recuperará al interior ucraniano Slava Kravtsov, que sufrió a final del mes de febrero la rotura de un dedo y con el que el club ya no contaba esta campaña.

A falta de ver su estado de forma tras dos meses y medio sin competir, su presencia debe dar al Valencia solidez en las dos canastas, algo que siempre aportó mientras estuvo en la pista.

En ataque, su capacidad de resolución tras un bloqueo y continuación puede ser una gran solución si el equipo se atasca y en defensa su intimidación debe ser un arma que sume en el trabajo colectivo.

La baja de Van Rossom ha permitido inscribir a Kravtsov sin dar de baja a Mike Tobey, su sustituto, que está lesionado desde hace semanas.

Aún así, el interior estadounidense está descartado para el choque de mañana y, en principio, para el resto de la eliminatoria.