Las Provincias

Alicante, 21 abr (EFE).- El gobierno tripartito de Alicante (PSPV-PSOE, Guanyar Alacant y Compromís) planteará a la multinacional Ikea la posibilidad de que se instale en la ciudad junto con un centro comercial anexo de, como máximo, 40.000 metros cuadrados.

Ésta ha sido la conclusión principal que se ha adoptado en el seno de la comisión específica de pleno convocada de urgencia esta mañana tras la petición del grupo popular el pasado miércoles, después de que la empresa sueca del mueble anulara un encuentro con el tripartito al enterarse de que el alcalde, el socialista Gabriel Echávarri, no iba a acudir.

Según han explicado a los periodistas tanto el vicealcalde y edil de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, como el portavoz municipal, Natxo Bellido, el equipo de gobierno ya tenía "una voz única" con respecto a este tema y era que un centro comercial anexo de 80.000 metros cuadrados (como se planteaba en el proyecto inicial de la ATE ya desestimada) era "inasumible para la ciudad".

Tanto el rechazo a esta postura como la propuesta de permitir una superficie comercial anexa de 40.000 metros cuadrados como máximo (lo que sería parecido al tamaño de la propia tienda de Ikea), han conseguido el consenso de todos los grupos políticos del Ayuntamiento, según han afirmado Bellido y Pavón.

Sobre la iniciativa del equipo de gobierno, el PP ha aportado a la comisión los informes que realizó en mayo de 2015, justo antes de abandonar el gobierno municipal, como alegaciones a la ATE de Ikea y que hoy Bellido ha asegurado que contarán con ellos.

La intención del equipo de gobierno ahora es tratar de volver a convocar una reunión con los responsables de la multinacional en España para trasladar la postura actual y lograr que llegue una tienda "en condiciones asumibles por el conjunto de la ciudad", ha manifestado el portavoz municipal.

En este sentido, ha desvelado que no dan por perdida la llegada de Ikea y que aún hay espacio para la negociación.

Por su parte, el edil de Urbanismo ha subrayado que podría llegar a instalarse en terrenos de Rabasa, como ha sido siempre el deseo de Ikea, ya que, a pesar de que actualmente son no urbanizables, el tripartito está abierto a estudiar mecanismos para cambiar esta figura, siempre bajo el marco del Catálogo de Protecciones y el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

En cuanto a la petición de "voz única", Pavón ha asegurado que el tripartito acudía a la cita del miércoles pasado, finalmente cancelada, en esos términos, pues el hecho de que el alcalde decidiera no ir, no influía en la postura común de los miembros del equipo de gobierno.

"Entendemos que el Ayuntamiento estaba más que representado", ha opinado.

Sobre las declaraciones de Echávarri de que si Ikea decidía no venir, no pasaba nada, pues había otros empresarios interesados en los terrenos, Pavón ha destacado que "la administración pública tiene que velar por los intereses generales de la ciudad".

"Queremos que vengan inversiones, pero dentro de determinados márgenes", ha subrayado.