Las Provincias

Alicante, 21 abr (EFE).- El grupo popular en el Ayuntamiento de Alicante ha considerado hoy que existe "un 95 %" de probabilidades de que Ikea haya renunciado definitivamente a instalarse en esta ciudad, una situación que ha achacado a la incapacidad del gobierno tripartito de llevar a cabo una negociación con la multinacional.

Así lo han expresado el portavoz popular, Luis Barcala, y su compañero de filas Carlos Castillo, en una rueda de prensa que han ofrecido al término de la reunión de la comisión específica de pleno creada para abordar la instalación de la empresa sueca del mueble en la capital alicantina.

Según Barcala, el tripartito (PSPV-PSOE, Guanyar Alacant y Compromís) "no tenía voz ninguna", pues, antes de la comisión, seguía sin tener "una propuesta para negociar" con Ikea.

De hecho, ha asegurado que si la reunión prevista para el pasado miércoles en Madrid con representantes de Ikea -finalmente fue cancelada después de que el alcalde, el socialista Gabriel Echávarri, anunciase que no iba a acudir- se hubiera producido, el gobierno municipal hubiera "hecho el ridículo".

Ante esta situación, el PP ha decidido "liderar" la reunión de hoy y ha propuesto al tripartito "un punto de partida" para negociar, basado en las alegaciones que el anterior equipo de gobierno popular planteó al ya desistido proyecto de Actuación Territorial Estratégica (ATE) de Ikea en mayo de 2015.

Para Barcala, cuando el tripartito entró al gobierno, "demonizó Ikea" y "tiró a la papelera" el proyecto del PP, algo que sería "entendible" si, tras dos años, "hubieran elaborado una alternativa".

El grupo popular ha decidido ofrecer al equipo de gobierno la posibilidad de encabezar "un intento desesperado" para salvar la llegada de la multinacional sueca a la ciudad.

No obstante, han mostrado su "desconfianza" en que el tripartito "sea capaz de sacar adelante la negociación".

La propuesta que se elevará a los interlocutores de Ikea, tal y como previamente había anunciado el vicealcalde, Miguel Ángel Pavón, consistirá en permitir una superficie comercial anexa de, como máximo, 40.000 metros cuadrados (muy lejos de los 80.000 que pretendía la corporación sueca con la ATE).

Tanto Barcala como Castillo han coincidido en su rechazo a ese macrocentro previsto inicialmente, pero han criticado que, llegados a este punto, no se puede trabajar "solo en base a un eslogan" (Ikea sí, macrocentro no).

Según Castillo, la multinacional estaría hablando de unos máximos cuando propone un centro comercial anexo de 80.000 metros cuadrados, ya que, la línea de estas superficies en ciudades como Valencia, Málaga o Madrid no supera los 40.000 metro cuadrados.

"Es sorprendente que haya tenido que ser el PP el que diga al tripartito cómo tiene que hacer las cosas", ha subrayado.

Mientras, Barcala ha considerado que el objetivo del tripartito al convocar la comisión de hoy era "lograr un cheque en blanco o salir con unas líneas rojas" que hicieran a la oposición "corresponsable" de una situación que, "si no se remedia in extremis, será un fracaso del tripartito".

La comisión también ha solicitado al equipo de gobierno que vuelva a pedir una reunión con Ikea y que ésta esté encabezada al máximo nivel por los representantes públicos, es decir, con la presencia del alcalde.

Por su parte, la portavoz municipal de Ciudadanos (C's), Yaneth Giraldo, ha calificado de "encerrona" la reunión de la comisión celebrada hoy.

"Después de dos años de mandato, tres comisiones municipales fallidas y una encerrona por parte del tripartito para que sea la oposición quien marque postura, hemos conseguido fijar un mínimo para negociar con la multinacional sueca", según Giraldo.

A este respecto, ha asegurado: "Al final hemos logrado que el tripartito recule y abandone su postura dogmática de 'Ikea sí, macrocentro no', y esté dispuesto ahora negociar las dimensiones del área comercial anexa que reclama la multinacional; ya lo advertíamos ayer de que en política no todo es blanco ni es negro".

La portavoz de C's ha recordado en la comisión "la adaptación de una directiva europea a la normativa española en la que se impiden restricciones a los prestadores de servicios, algo que ni se habían planteado en el grupo de gobierno".

"Todo esto nos refuerza en la idea de que el tripartito debería ser más modesto y menos prepotente en este asunto", ha indicado.

Giraldo ha reclamado de nuevo que se preste atención a la opinión de las juntas de distrito, así como a la de las asociaciones de vecinos, "como el manifiesto que acaban de suscribir todas las asociaciones de la Zona Norte en favor de Ikea".

"Nos gustaría recordar, en este sentido, cómo en su día la multinacional puso encima de la mesa la oferta de 500 puestos de trabajo para ciudadanos en paro, o en riesgo de exclusión, de estos barrios", ha expuesto.

A su vez, el edil C's Vicente Buades ha criticado que el tripartito no tuviera "punto de partida" para la negociación y que "requiera a la oposición" para llegar a un acuerdo con Ikea.

"El problema no lo tiene la oposición, lo tienen ellos -equipo gobierno", ha opinado Buades, quien ha coincidido en la consideración de que es "bastante complicado" que, finalmente, Ikea se instale en la ciudad.