Las Provincias

Alcoy , 21 abr .- La localidad alicantina de Alcoy ya está preparada para vivir a partir de esta tarde-noche sus fiestas de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Internacional y que trasladan a la ciudad a la época medieval de lucha entre ambos bandos.

Estas fiestas son el resultado de la evolución de una leyenda que se remonta al 23 de abril de 1276, día en el que los defensores cristianos de la villa lucharon contra las tropas sarracenas comandadas por el caudillo Al-Azraq, señor de Alcalá de la Jovada y la Vall de la Gallinera.

Según la tradición, en el momento más cruento de la batalla, el caballero San Jorge apareció milagrosamente e intercedió ante los cristianos, diezmando las huestes musulmanas.

A pesar de que la "trilogía festera" alcoyana se celebra del 22 al 24 de abril, el primer acto se llevará a cabo hoy con la fiesta del pasodoble.

Desde las 19.30 horas, las diferentes bandas de música participantes desfilarán hacia la plaza de España, donde se concentrarán para interpretar el Himno de Fiestas sobre las 21.00 horas, junto con las voces de las centenares de personas que allí se congregan cada año.

Mañana, sábado, llegarán las entradas, acto más multitudinario y conocido de estas fiestas: alrededor de 11.000 personas participarán en este desfile, en el que tropas cristianas y huestes moras recorren diferentes calles exhibiendo su poder, armamento y elegancia, así como la vistosidad de sus vestimentas y atuendos.

Un total de 17.000 sillas, más los que se queden a pie o lo puedan ver en balcones disfrutarán del paso de las 28 comparsas o filaes.

En este desfile la atención se centra en cualquier detalle lleno de colorido o curiosidad, pero el foco de las miradas suele ser para los capitanes y alféreces de cada bando, las escuadras de guerreros o los ballets que acompañan tanto a moros como a cristianos.

Las filaes Almogávares, Navarros, Chano y Verdes ostentan este año los cargos festeros.

El día dedicado a San Jorge, patrón de las fiestas, tendrá lugar el domingo 23 de abril.

La Procesión de la Reliquia, por la mañana, y la General, por la tarde, darán el toque más solemne de unas fiestas en las que una de sus figuras clave es el Sant Jordiet, niño que representa la imagen del santo. Entre medias, la Diana del Cavallet pondrá el humor con un desfile con caballos de madera.

Para cerrar los actos festivos, la pólvora se adueñará del casco antiguo de la urbe durante el lunes 24 de abril, en una jornada conocida como el Día del Alardo y en la que se utilizarán alrededor de 2.300 kilos de pólvora para representar la batalla de arcabucería entre ambos bandos.

Por la mañana, los moros vencerán y tomarán el castillo de la plaza de España, mientras que, por la tarde, las huestes de la Cruz recuperarán la villa.

El colofón a las fiestas llegará cuando caiga el sol. La Aparición cerrará los actos con el lanzamiento de unas 20.000 flechas de plástico que el Sant Jordiet tirará desde lo alto del castillo, en representación de la victoria de los cristianos frente a los moros gracias a la ayuda de estas armas de mano de su patrón.