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València, 22 mar (EFE).- Investigadores de la Universitat de València y la Universitat Jaume I de Castelló han desarrollado un estudio en el que han concluido que las hembras de ratas liberan dopamina al sentirse atraídas por las feromonas de los machos, en una emisión que depende del neurotransmisor glutamato.

El objetivo de la investigación es el de entender como el cerebro de las ratas codifica la motivación o el sistema de recompensa, un proceso alterado en enfermedades neuropsiquiátricas como la adicción o la depresión.

El estudio ha medido los niveles de dopamina en las neuronas de estos roedores mientras buscaban feromonas sexuales mediante la técnica de microdiálisis cerebral y han comprobado los efectos de manipulaciones farmacológicas tanto sobre este comportamiento como sobre la liberación de dopamina.

El experimento, con el fin de demostrar la atracción sexual mediada por estímulos olfativos en ratas y que fue realizado anteriormente con ratones, se ha realizado mediante el trabajo con hembras vírgenes que han sido criadas en ausencia de machos, y ha observado que éstas investigan de manera preferente el serrín de las cajas en las que viven machos.

"La liberación de dopamina en el núcleo accumbens del cerebro ocurre cuando los animales se exponen a estímulos que son placientes para ellos, y también es provocado por muchas drogas de abuso", ha explicado la investigadora del grupo NeuroPharArd, del departamento de Farmacia, Tecnología Farmacéutica y Parasitología de la Universitat de València, María José Sánchez.

El equipo de investigación ha revelado que el neurotransmisor glutamato participa en la liberación de dopamina en el núcleo accumbens. No obstante, y mediante fármacos antagonistas, han evitado la liberación de glutamato en la región del cerebro, que comporta que no se libere dopamina y que las hembras investiguen menos el serrín con feromonas de macho.

"Nuestra hipótesis es que la liberación de dopamina es modulada por la actividad de neuronas que utilizan el glutamato como neurotransmisor e inervan el accumbens desde la amígdala, un área cerebral implicada en el comportamiento emocional y que recibe información olfativa de manera directa" ha explicado Carmen Agustín.

Además, la investigadora ha concluido que el uso de feromonas proporciona un "modelo etológico, basado en un comportamiento espontáneo o natural de los animales, para explorar en roedores cómo el cerebro codifica la motivación y el comportamiento dirigido a obtener recompensas, los cuales se encuentran alterados en patologías como la adicción".