Las Provincias

Valencia, 21 mar (EFE).- El Valencia Basket espera que el base Guillem Vives, que se ha perdido los últimos cuatro partidos tras un esguince de tobillo, pueda calentar con sus compañeros antes del tercer y definitivo encuentro de las semifinales de mañana ante el Hapoel Jerusalem y decidir si participa o no según sus sensaciones.

"Seguro que va a hacer un esfuerzo, pero ahora no poder contestar a si va a o no a jugar. Está mejor que hace una semana, pero en condiciones normales no jugaría. Sin embargo, teniendo en cuenta como es el partido y sabiendo los precedentes contra el Khimki, igual está para echar una mano", explicó el técnico Pedro Martínez.

En el tercer encuentro de ese cruce contra el Khimki, Vives jugó pese a haber sufrido el esguince tres días antes y luego se resintió por lo que no ha vuelto a estar en el equipo desde entonces.

"Una vez mas, el jugador está dispuesto a arriesgar y aunque no está en su mejor momento, puede que mañana haga la rueda y veremos qué sensaciones tiene al final", destacó.

El técnico dijo que no quieren jugar con la salud de nadie. "Otra cosa es la mentalidad del jugador, pero si juega es porque pensamos que no va a ser negativo para su salud", dijo.

"No pensábamos que iba a ir a peor y que iba a estar dos semanas parado, si no, no habría jugado", explicó.

Para el choque es baja el también base Antoine Diot, así que de no llegar Vives, Sam Van Rossom sería el único base disponible como en los últimos encuentros.