Alicante, 21 mar (EFE).- Un tribunal ha condenado a un hombre a quince años de prisión por intentar asesinar a su expareja en Elche (Alicante) con un explosivo casero, que colocó en el reposacabezas del asiento del conductor de su coche, según se recoge en una sentencia facilitada a Efe.

El acusado, Óscar O.R., en prisión provisional por esta causa, se declaró inocente durante el juicio celebrado el pasado 6 de marzo en la Audiencia de Alicante tras asegurar que no deseaba "ningún mal" a la víctima.

Sin embargo, el tribunal ha declarado probado que el reo, un mecánico especializado en electrónica, entró en el vehículo de su excompañera, que estaba aparcado en una calle de la ciudad, y cambió el reposacabezas por otro con una carga explosiva.

El artefacto consistía en un tubo de PVC relleno con pólvora y perdigones de caza a modo de metralla que iba conectado mediante cables al elevalunas eléctrico y que debía estallar cuando éste se accionase.

La deflagración se produjo el 10 de noviembre 2014, cuando la perjudicada regresaba de hacer unas compras en la ciudad y subió las ventanillas del coche al estacionarlo.

La conductora sufrió la perforación de un tímpano y varias lesiones en la cabeza y la espalda que requirieron una intervención quirúrgica y un tratamiento médico posterior.

La Audiencia ha establecido que Óscar O.R. intentó acabar con la vida de su ex compañera sentimental porque ésta había reclamado en un juzgado que reconociera a dos hijas menores de edad y pagara de forma cautelar una pensión de alimentos.

De hecho, la vista para discutir esa última medida había sido señalada por el juzgado de Primera Instancia 3 de Elche para el 12 de noviembre de ese mismo año.

"No se ofrece a este tribunal otra conclusión más plausible", señalan los magistrados en el fallo, pues "no se conoce a ninguna otra persona que mantuviera una situación de conflicto o animadversión hacia la víctima, ni que conociera sus hábitos, ni poseyera los elementos y conocimientos técnicos precisos para la instalación del artefacto".

Además de los quince años de prisión, el procesado ha sido condenado como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa con la agravante de parentesco a 20 años de alejamiento y a indemnizar a la perjudicada con más de 32.000 euros.