Las Provincias

Valencia, 1 dic (EFE).- Vecinos de algunas pedanías del sur de Valencia han celebrado hoy una manifestación que ha parado ante el Ayuntamiento de Valencia y el Palau de la Generalitat para exigir que se reviertan las obras que ambas administraciones han llevado a cabo en la carretera CV-500.

Unos doscientos manifestantes, según la organización, han recorrido varias calles de Valencia para pedir la eliminación del estrechamiento y de los badenes que, a su juicio, provocan atascos y perjuicios a los vecinos y a los que van a visitar estas zonas.

La marcha, en la que no han cesado de sonar pitos y bocinas, la encabezaba una pancarta con el lema "No más límites a nuestro crecimiento. Sí o sí paralización obras CV-500. Asociaciones y vecinos de El Perelló, El Perellonet, El Palmar, Mareny y El Saler".

Ante el Ayuntamiento, los manifestantes han proferido cánticos de "¡Manos arriba, esto es un atasco!" y han presentado por registro de entrada un documento que, según ha explicado a EFE el concejal del El Perelló Juan Botella, explica la problemática y pide que se revierta porque si no se eliminan estrechamientos, badenes y semáforos, "la cola llegará hasta la Gran Vía de Valencia".

Antes de la manifestación, el concejal de Devesa-El Saler, Sergi Campillo, ha defendido estas obras ante la siniestralidad (226 accidentes en 5 años) y la mortandad de animales (la segunda con más mortalidad de vertebrados) en esta carretera.

Campillo ha mostrado su respeto al derecho de manifestación pero ha defendido que las medidas adoptadas como reducir la velocidad de 80 a 60 kilómetros por hora, "que solo retrasa unos minutos" el trayecto, "cumplen los parámetros para asegurar la movilidad, el respeto al medio ambiente y la seguridad en la carretera".

La concejala de Pueblos Valencianos, Consol Castillo, ha asegurado que están "abiertos a las propuestas de los vecinos", a los que ha transmitido un mensaje de tranquilidad porque solo trabajan "por su seguridad y la pacificación del tráfico" y no para "restringirles circular ni provocar inconvenientes".

El presidente de la asociación de vecinos de El Perellonet, Luis Zorrilla, ha reclamado la reversión porque "si algo funcionaba, no debe cambiarse" y ha explicado que según informes de la Conselleria, la carretera "no se sufre tantos accidentes como cuentan".

Sí ha admitido la alta mortandad de animales, aunque ha considerado que se puede solucionar con túneles, como se está haciendo en otras zonas, y ha afirmado que la eliminación de badenes "no es suficiente" y deben "darse cuenta de que lo están haciendo mal" y revertir las obras.

La marcha ha contado con la presencia de los concejales Alberto Mendoza (PP) y Fernando Giner y Narciso Estellés (Ciudadanos), que en repetidas ocasiones han pedido el fin de estas obras en consonancia con las reclamaciones de los vecinos.

Ante la fachada del Ayuntamiento se ha producido un momento de tensión cuando uno de los manifestantes, con chaleco de la organización, ha querido subir al balcón principal a hacer una foto, según él, y la Policía Nacional se lo ha impedido y al final le ha identificado por "alteración del orden público".