Las Provincias

Valencia, 1 dic (EFE).- "La fallera calavera", el juego de cartas en valenciano protagonizado por personajes del folclore popular valenciano en versión zombi, ha dado un paso más en su expansión y se convertirá en una falla de dos metros y medio de altura que se plantará el año que viene en Benicarló (Castellón).

La falla El Campanar de Benicarló ha decidido que todo su monumento infantil de 2017 gire alrededor de este juego de mesa para todos los públicos que triunfa con el boca a boca y que va ya por su cuarta edición, según ha explicado el creador del juego, el alicantino Enric Aguilar.

Más de veinte personajes y objetos directamente surgidos de la baraja formarán una falla inspirada en la carta denominada "Falla descomunal", a cargo del artista de Benicarló Daniel Ballester, quien cuenta con veinticinco años de experiencia y el año pasado plantó hogueras de San Juan en Alicante y fallas en Burjassot (Valencia).

Ballester fue quien propuso construir una falla de "La Fallera Calavera", al observar que los miembros de la comisión se divertían con el juego de zombis valencianos, y la Falla respondió positivamente a su sugerencia, ya que según han explicado les gusta "ser innovadores".

El monumento fallero será fiel a la estética de "La Fallera Calavera", por lo que apostará mayoritariamente por el blanco y el negro, una gama cromática poco habitual en fallas infantiles, según ha señalado Aguilar.

El artista utilizará el modelado a mano a partir de corcho y estructuras internas de madera en una falla en la que aparecerán personajes como la Delicà de Gandia, la Dama de Elche, les Monleonetes o el capità Moro en versión zombi, que surgirán de una gran paella, elemento vertebrador del juego de cartas en el que se inspira.

El monumento se plantará el 12 de marzo y dispondrá de un innovador sistema de códigos QR que permitirá a los visitantes interactuar con el móvil para profundizar en la historia de "La Fallera Calavera".

La falla El Campanar de Benicarló es una de las trece comisiones falleras de Benicarló, que se fundó en 1982 y que el año que viene celebrará su 35 aniversario.

Con esta iniciativa se amplía el universo de "La fallera calavera", que nació en marzo de 2014 en forma de un juego de cartas ilustrado por Esther Méndez que lleva cuatro ediciones distribuidas y cuenta con una expansión, y posteriormente se convirtió en novela corta, de la que se han distribuido seis ediciones en año y medio.

Durante la pasada Feria de julio, el Ayuntamiento de Valencia organizó un campeonato inspirado en este juego; por Todos los Santos esta peculiar fallera zombi fue protagonista en el Museo Valenciano de Etnología, y en 2017 será el motivo de una falla, fiesta que acaba de ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.