Las Provincias

Valencia, 30 nov (EFE).- La comedia musical de Bertolt Brecht y Kurt Weill "Happy end" llega este viernes al escenario del Teatro Principal de Valencia, donde esta "comedia muy divertida que también muerde" conciencias permanecerá hasta el día de Navidad con su crítica "hacia el poder del capital".

Así lo ha expresado el director de escena de "Happy end", Salva Bolta, que ha intervenido hoy en la rueda de prensa de presentación de la obra, en la que han intervenido también el conseller de Educación, Vicent Marzà, el director general de CulturArts, Abel Guarinos, y la diputada de Teatros de la Diputación, Rosa Pérez.

La obra, ambientada en el Chicago de 1929, año del "crack" económico, está protagonizada por "un grupo muy peculiar de gángsters" y miembros del Ejército de Salvación, y cuenta con un reparto de catorce actores y nueve músicos.

"La cantidad de números musicales de la función es lo que ha llevado la obra a nuestro presente con más fuerza que la parte escrita", ha asegurado Bolta, que ha considerado que se trata de una obra "estirada por la calidad de las canciones".

Se trata de una historia "muy divertida" pero irónica, cuya "mordida" se refiere "al capital", según su director de escena, que ha recordado que el libreto fue escrito "en un momento en que en Alemania la socialdemocracia estaba gobernando y existía una situación social muy deprimida, con el teatro político surgiendo en las fábricas".

"No sé si en la obra se habla de 1929 o de 2016", ha afirmado Bolta, que ha destacado las similitudes de la crisis de los años 30 y la actual, y se ha referido a la elección de Donald Trump en Estados Unidos como "el triunfo absoluto del capital", que "si antes era una profecía, ahora es una realidad".

El director de escena ha asegurado que ha trabajado "muy a gusto" en el teatro público valenciano, si bien ha considerado que "aún se puede trabajar mejor" y ha pedido a la Administración que "actúe como médico de urgencias y no de cirugía estética".

Aunque ha reconocido sentir "el mismo vértigo que al saltar de un puente de 250 metros de altura con los pies atados", se ha mostrado convencido de que "el teatro público es el lugar para saltar" y "arriesgarse", cosa que, ha denunciado, no se ha hecho en los últimos años, con lo que "se ha conseguido perder una generación de espectadores".

En este sentido, Marzà ha pedido a los valencianos "que vayan al teatro" y ha destacado que la producción "girará por todo el territorio", con funciones en Castellón y Alicante a finales de diciembre y principios de enero con el objetivo de "democratizar el acceso a la cultura de toda la ciudadanía valenciana".

Se trata de la quinta producción propia de la nueva marca Teatre del Poble Valencià, y, según el conseller, es "el buque insignia" del teatro público que, en palabras de Pérez, "marca una nueva etapa".

"Durante muchos años la Diputación no ha presupuestado nada para el Teatro Principal y no ha hecho nada", ha denunciado la responsable de Teatros, que ha reivindicado que la nueva corporación "está haciendo los deberes".

Por su parte, el director general de CulturArts, Abel Guarinos, ha detallado el coste de la obra, que ha contado con un presupuesto de 220.000 euros, a partes iguales entre la Conselleria y la Diputación, una cifra que, a su juicio, no es "un despropósito".

"Es un riesgo, pero con la calidad que hay detrás tenemos cierta red", ha asegurado Guarinos, quien ha reconocido que aunque estaría "contento con un aforo de notable", "Happy End" va "a por el sobresaliente".