Las Provincias

Valencia, 29 nov (EFE).- El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha explicado hoy que se está hablando con la Conselleria de Educación para ver si se pueden habilitar locales alternativos donde los alumnos del colegio 103 puedan recibir sus clases, aunque "en estos momentos no es fácil poder dar una respuesta" a esa necesidad.

Ribó se ha pronunciado así sobre la situación del citado colegio, que ayer tuvo que suspender de nuevo sus clases debido a la entrada de agua en sus aulas prefabricadas a consecuencia de la intensa tormenta caída el domingo en la ciudad.

El alcalde ha considerado que "hay que arreglar el tema de forma urgente", por lo que han contactado con la Conselleria para tomar "las medidas que haga falta" destinadas a solucionar la situación de esos alumnos, como podría ser la habilitación de algunos locales alternativos donde dar las clases.

Ribó ha lamentado que en estos momentos no disponen de "demasiados locales como para poder hacer un cambio a veinticuatro horas", por lo que "no es fácil poder dar una respuesta" que permita un cambio inmediato.

No obstante, ha indicado que se está estudiando la posibilidad de emplear "un centro musical", aunque ahora mismo no está en condiciones de decir si es viable o no, pues no sabe si caben los niños o si se imparten allí clases por la mañana.

El alcalde ha avanzado además que van a comenzar a trabajar en la situación de los colegios de la calle San Vicente, que no es "tan grave" pero sí "parecida" a la del colegio 103.

Ribó ha recordado que parte del retraso en la construcción del colegio 103 es el que el solar donde están las aulas prefabricadas tiene una serie de cargas, lo que retarda "considerablemente el tener todos los permisos para comenzar a construir".

Por su parte, fuentes de la Conselleria han informado de que los técnicos de Educación han comprobado a las siete de la mañana las instalaciones del colegio 103, tras lo que se ha decidido retomar la actividad escolar hoy, jornada en la que también está lloviendo.

Las mismas fuentes han precisado que durante todo el día habrá un retén de técnicos de la empresa que se encarga del mantenimiento de los módulos, para "garantizar en todo momento que el estado de las instalaciones es correcto y tranquilizar a las familias".